¿Qué es el estoicismo y cuál es la definición de estoico?

El estoicismo es una filosofía creada para hacernos más resistentes y disciplinados, más felices, más virtuosos y más sabios, y como resultado, mejores personas y mejores profesionales.

La característica principal del estoicismo es que es una filosofía extremadamente práctica.

"La calidad de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos". Marco Aurelio.

El estoicismo ha sido practicado a lo largo de la historia por emperadores, reyes, presidentes, empresarios, deportistas de élite y artistas. Marco Aurelio, George Washington, Thomas Jefferson, Theodore Roosevelt, Adam Smith, Federico el Grande…, entre muchos otros, fueron influenciados por la filosofía estoica.

Incluso personajes de ficción fueron diseñados con una actitud y unos principios estoicos como los que estás a punto de conocer. ¿Te suena la constancia y la perseverancia de Gandalf en El Señor de los Anillos?

El estoicismo, la constancia y perseverancia de Gandalf son claves en toda la saga de El Señor de los Anillos.
El estoicismo, la constancia y perseverancia de Gandalf son claves en toda la saga de El Señor de los Anillos.

Entonces ¿Qué es el estoicismo? ¿Quiénes eran los estoicos? ¿Cómo nació esta filosofía? ¿Cómo puedes ser un estoico?

Sigue leyendo y obtendrás respuestas a todas estas preguntas.

Definición y significado del estoicismo

Los estoicos usaban la filosofía como una guía práctica para la vida.

El estoicismo se basa en el dominio de las pasiones que perturban la vida valiéndose de la virtud y la razón. Su objetivo es alcanzar la felicidad y la sabiduría prescindiendo de los bienes materiales, las comodidades excesivas y el azar.

Epicteto junto a su inseparable bastón que siempre le acompañaba debido a su cojera.
Epicteto junto a su inseparable bastón que siempre le acompañaba debido a su cojera.

El ideal de los estoicos era lograr la imperturbabilidad e independencia ante los acontecimientos externos. Es más fácil decirlo que hacerlo, sigue leyendo para conocer como lo hacían.

"El estoicismo se trata de la domesticación de las emociones, no de su eliminación". Nassim Nicholas Taleb.

Pero el estoicismo no es una simple filosofía teórica, de hecho, destaca por su extrema practicidad y está formada por un conjunto de enseñanzas, conocimientos y herramientas diseñadas para este mismo fin. Es una de las grandes razones por las que esta doctrina filosófica este volviendo con tanta fuerza a nuestra sociedad moderna.

"El límite no es el cielo. El límite es la mente". Wim Hof.

Origen del estoicismo

Esta escuela filosófica fue fundada por Zenón de Citio en el 301 a.C. en Atenas.

Zenón era un antiguo comerciante que tuvo la suerte de haber perdido todas sus posesiones en un naufragio antes de convertirse en un estudiante de la escuela de filosofía cínica.

Y digo "que tuvo la suerte" porque gracias a esta adversidad temporal se convirtió en el fundador de una de las escuelas filosóficas más reconocidas en el presente: el estoicismo.

"Tuve un viaje muy próspero gracias a sufrir un naufragio". Zenón de Citio.

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Cuando el fundador estoico Zenón comenzó su escuela de pensamiento no tenía dinero para comprar un edificio. Platón tenía su Academia, Aristóteles tenía su Liceo, pero Zenón decidió reunirse con sus seguidores en las calles de Atenas a la sombra de una stoa (en griego Στοα, stoa, ‘pórtico’) para discutir e impartir su filosofía. Precisamente el término estoicismo viene de esta palabra «stoa» que significa pórtico en griego.

Cualquiera era bienvenido a escuchar y debatir ideas, creando la primera comunidad de estoicos de todo el mundo.

Fue una de las escuelas filosóficas helénicas de mayor influencia. Desde su nacimiento y durante casi cinco siglos, el estoicismo fue una de las escuelas de filosofía más influyentes y de mayor prestigio.

Se puede dividir en tres etapas:

  • Estoicismo antiguo: la primera, encabezada por Zenón de Citio y Crisipo de Solos.
  • Estoicismo medio: la segunda, caracterizada por las contribuciones de Panecio y Posidonio.
  • Estoicismo nuevo, representado por figuras ilustres como Séneca, Epicteto y Marco Aurelio.

Tras la muerte de Marco Aurelio, el estoicismo comenzó a entrar en decadencia. El auge del cristianismo afectó negativamente a todas las escuelas filosóficas helenísticas, al ser rechazadas por ser contrarias a la doctrina cristiana. Finalmente en el año 529 d.C., Justiniano cerró las tres grandes escuelas filosóficas de Atenas (el Liceo, la Academia y la Stoa).

Fue en la década de 1970 cuando el estoicismo volvió a crecer en popularidad. Sirvió de inspiración filosófica para la terapia cognitivo-conductual y autores como Ryan Holiday o Tim Ferriss han hecho un esfuerzo en rescatar y divulgar los conocimientos ancestrales sobre esta filosofía.

En habla hispana también tenemos a grandes referencias como Marcos Vázquez o Pepe García que están haciendo un magnifico trabajo en dar a conocer al mundo esta doctrina filosofía. Te dejamos las entrevistas que les hicimos desde El Rincón de Aquiles hablando sobre estoicismo y mucho más.

Principios estoicos

Estos son los 10 principios más importantes sobre los que se sustenta el estoicismo:

  1. Vivir de acuerdo a la naturaleza.
  2. Vivir con virtud.
  3. Dicotomía de control.
  4. Lo bueno, lo malo y lo indiferente.
  5. Tomar acción.
  6. Visualización negativa.
  7. Amor Fati.
  8. Memento Mori.
  9. Incomodidad voluntaria.
  10. Escribe en un diario.

Todos estos principios nos sirven de herramientas que podemos aplicar en nuestro día a día.

Se trata de una filosofía hecha para la vida, una filosofía hecha para la acción.

"La filosofía nos enseña a actuar, no a hablar. Exige que cada persona viva según sus estándares y que su vida esté en armonía con sus palabras". Séneca.

1. Vivir de acuerdo a la naturaleza

El objetivo final de la vida del estoicismo era alcanzar la «eudaimonia», que significa felicidad o satisfacción alcanzable por el ser humano. Los estoicos lo llamaban La Buena Vida.

¿Cómo vivir una Buena Vida? Los estoicos tenían como máxima el “vivir de acuerdo a la naturaleza”.

El ser humano es un animal racional. Lo que distingue a los humanos de todas las demás especies es nuestra capacidad de racionalidad. No debemos comportarnos como ovejas o bestias porque hacerlo niega nuestra humanidad, lo más precioso y natural que tenemos.

Vivir de acuerdo a la naturaleza trata de comportarse racionalmente como un ser humano en lugar de dejar nuestro comportamiento al azar (y por pasión) y vivir como lo haría una bestia. En otras palabras, siempre debemos aplicar la razón en todas nuestras acciones. Si aplicamos la razón, vivimos de acuerdo a la naturaleza, porque actuamos como los humanos deben actuar.

"Todo se puede tomar de un hombre, excepto una cosa, la última de las libertades humanas, elegir la actitud de uno en cualquier conjunto de circunstancias, elegir el propio camino". Viktor Frankl.

2. Vivir con virtud

Lo que los estoicos querían decir con «virtud» era sobresalir o florecer en términos de nuestra naturaleza humana racional. Básicamente, cuando vives de acuerdo con la virtud y la razón, estás viviendo La Buena Vida.

Los estoicos destacaban cuatro grandes virtudes:

  • Sabiduría: incluye deliberación, buen juicio, perspectiva, buen sentido.
  • Justicia: incluye bondad, benevolencia, servicio público, trato justo.
  • Valor: incluye valentía, perseverancia, autenticidad (honestidad), confianza.
  • Disciplina: incluye orden, autocontrol, perdón, humildad.

Cuando actúas de acuerdo con estas virtudes, progresas hacia la Buena Vida, o Eudaimonia, el objetivo final de la vida. Entonces, la clave para vivir la Buena Vida es la perfección de la razón y vivir de acuerdo con la virtud.

Los estoicos tenían claro que actuar con virtud debía de ser la propia recompensa. Te comportas de una manera determinada porque es lo correcto. Actúas de acuerdo con la naturaleza, la razón y la virtud porque es lo que correcto. Lo que debes hacer en tu condición de ser humano. No importa tanto el resultado que tengan tus acciones, pues lo verdaderamente gratificante es actuar como tal y avanzar hacia la Buena Vida.

Hacer lo correcto es suficiente, es tu naturaleza y es tu deber. Así que debes actuar de acuerdo con las virtudes. Los resultados de tus acciones no dependen de ti, por lo tanto, no deben ser el motivo que te condicionen en tu manera de actuar. Concéntrate en lo que puedes controlar, que es actuar de manera virtuosa y racional. Esto nos lleva al siguiente principio estoico: la dicotomía de control.

"El hombre sabio se preocupa por la intención de sus acciones, no por sus resultados. Nuestra acción inicial está bajo nuestro control, pero la fortuna determina su final". Séneca.

3. Dicotomía de control: céntrate en lo que puedes controlar

La dicotomía de control es, seguramente, el principio mas característico del estoicismo.

Debemos distinguir entre lo que depende de nosotros y lo que no. De nosotros dependen nuestras acciones voluntarias y conscientes y nuestros juicios, mientras que todo lo demás se escapa de nuestro poder de control.

Aceptar que sólo puedo controlar mis propias acciones y esperar el resultado con ecuanimidad es el objetivo que plantea esta filosofía para conseguir la tranquilidad interior y la eficacia exterior como afirmaba Séneca.

"Solo tras haber aprendido a distinguir entre lo que puedes controlar y lo que no, serán posibles la tranquilidad interior y la eficacia exterior". Séneca.

Obtienes la satisfacción de saber que estas haciendo las cosas de la mejor forma posible que puedes. Por lo tanto, aceptar el resultado es un mero trámite. Es un gran refuerzo de confianza. Has hecho todo lo que está en tus manos para lograr tu objetivo. Si el resultado no es satisfactorio, acéptalo y di: «Bueno, he hecho todo lo posible».

Céntrate en lo que está bajo tu control, independientemente del resultado.

La lección clave con la que tenemos que quedarnos está en enfocar nuestros esfuerzos donde tenemos poder de acción y control y dejar que el destino decida el resto.

Puedes escuchar este episodio del podcast donde hablamos sobre el estoicismo en la actualidad y de como aplicar la dicotomía de control en nuestras vida.

4. Distingue entre bueno, malo e indiferentes

"Algunas cosas son buenas, otras malas y otras indiferentes. Lo bueno es la virtud, lo malo lo que se aleja de la virtud. Lo indiferente son cosas como la riqueza, la salud o la reputación. ¿Dónde debes buscar entonces lo bueno y lo malo? En ti, en lo que te pertenece. En lo que no te pertenece no debes usar los términos bueno o malo". Epicteto.

Los estoicos diferenciaban entre cosas «buenas», «malas» e «indiferentes».

Las cosas buenas incluyen todo aquello que depende de nosotros, como actuar virtuosamente (con sabiduría, disciplina, valor y justicia). Las malas incluyen los opuestos de estas virtudes, es decir, actuar de manera irracional y alejado de la virtud.

Las indiferentes incluyen todo lo demás (aquello sobre lo que no tenemos control de manera directa), pero principalmente la vida y la muerte, la fama y la mala reputación, el placer y el dolor, la riqueza y la pobreza, y la salud y la enfermedad.

Ser indiferente a las cosas indiferentes significa no hacer ninguna diferencia entre ellas, sino tomarlas como son y amarlas por igual.

Pero estar sano es mejor que estar enfermo, ¿verdad? Sí. Aunque las cosas indiferentes no pueden ser realmente «buenas», algunas son más valiosas que otras y preferibles.

"Desdeñaré lo que me arroje el destino, pero si pudiera escoger, tomaría lo mejor de él". Séneca.

Las cosas indiferentes positivas como la buena salud, la amistad, la riqueza y la buena apariencia se clasificaron como indiferentes preferidos, mientras que sus opuestos son indiferentes no preferidos.

La gente siempre preferirá el placer sobre el dolor, la riqueza sobre la pobreza y la buena salud sobre la enfermedad, así que ve y busca esas cosas, pero no cuando eso suponga no comportarte con virtuosidad.

Si bien se prefieren todas estas cualidades, siguen siendo indiferentes y no son necesarias para vivir una vida virtuosa.

Por lo tanto, no es lo que tienes o no tienes, sino lo que haces con lo que tienes. Tus acciones son lo que cuenta. Es lo único que controlas.

5. Toma acción

Tú controlas tus acciones. Por lo tanto, echarte en el sofa durante todo el día y no hacer nada, te alejará de La Buena Vida.

Como los estoicos querían vivir de acuerdo con la virtud para llegar a la vida eudaimónica, tuvieron que tratar de «hacer lo correcto» siempre.

Los estoicos eran personas de acción. El estoicismo es una filosofía de vida muy práctica. Para los estoicos no es suficiente con teorizar y pensar en cómo vivir la vida entre libros, es necesario salir al mundo real y poner en práctica todos sus principios.

La conversación y el conocimiento no sirven de nada si no se aplican en la vida real.

Hoy en día, la mayoría de filósofos son bibliotecarios de la mente. En lugar de pelear las batallas, prefieren recopilar las ideas como conocimiento teórico y almacenarlas en sus cabezas. Olvidan la parte más importante del proceso, vivir realmente las ideas.

A veces es mejor leer un solo libro y poner en práctica todas sus enseñanzas que leer cien libros y seguir comportándonos como siempre.

Esta es una de las principales diferencias que tiene el estoicismo respecto a la mayoría de filosofías. Mientras el resto se centrar en conocimientos teóricos y eternos debates de biblioteca, el estoicismo está hecho para que toda esa teoría sea aplicada en la vida real.

6. Visualización negativa

Los estoicos utilizaban la visualización negativa como una herramienta para estar preparados ante la desgracia. Fue una de las razones principales para estudiar la filosofía estoica, prepararse para eventos futuros y mantener la calma ante la adversidad.

Los dramas más humanos de aquella época no se diferencian tanto de los actuales. Por eso el estoicismo sigue teniendo validez siglos después de su nacimiento.

"Los estoicos se entrenaron para mantener la ecuanimidad y la libertad del sufrimiento emocional ante las aparentes desgracias visualizándose regularmente y preparándose para enfrentarlos con mucha anticipación." Donald Robertson.

Esta es una de las herramientas más valiosas de los estoicos: la premeditación de la adversidad o también conocida como praemeditatio malorum.

El autor del libro El arte de la buena vida, William B. Irvine, lo describió como «la técnica más valiosa en el conjunto de herramientas de los estoicos» y lo denominó «visualización negativa».

Al pensar en lo peor que pueda pasar en un futuro, los estoicos se fortalecen y anticipan a los posibles acontecimientos para que puedan enfrentarlos con calma, racionalidad y paciencia si llegan a ocurrir finalmente.

"Nada le sucede al sabio en contra de sus expectativas." Séneca.

Esta anticipación a los hechos o posibles acontecimientos no hace que todo sea fácil de soportar, pero nos ayuda a aceptar lo indiferente, nos ayuda a prevenir lo que no queremos y reduce la ansiedad y la excesiva preocupación por el futuro. Podemos enfrentar la adversidad con mucha mas calma, analizarla racionalmente y por lo tanto, tomar medidas y anticiparnos de manera más inteligente y sosegada.

"Es posible que desee estar libre de la tortura, pero si llega el momento de soportarlo, desearé soportarlo con valentía y honor. Preferiría no estar en guerra, pero si me sobreviene la guerra, desearé llevar noblemente las heridas, el hambre y otras necesidades de la guerra. Tampoco estoy tan loco como para desear una enfermedad, pero si debo sufrirla, no deseo hacer nada precipitado o deshonroso. El punto no es desear estas adversidades, sino la virtud que hace soportables las adversidades". Séneca.

En resumen, la idea de la visualización negativa es imaginar repetidamente escenarios potencialmente «malos» de antemano, para que si en algún momento llegan a suceder, no nos sorprendan y podamos enfrentarlos con calma y con virtud.

7. Amor fati

Amor fati es la receta para una vida feliz y alegre.

"No busques que los eventos sucedan como deseas, desea que los eventos sucedan como lo hacen y tu vida transcurrirá sin problemas". Epicteto.

Imagínate que ha sucedido un evento que no deseabas que ocurriera. Ahora, ¿qué es más fácil de cambiar: tu opinión o el evento en sí?

La respuesta es obvia. El evento yace en el pasado y no se puede cambiar. En cambio, nuestra opinión si que podemos cambiarla. Podemos aceptar lo que sucedió y cambiar nuestro deseo de que no haya sucedido. El estoicismo llama a esto el «arte de la aquiescencia»: aceptar el destino en lugar de intentar luchar contra él.

"Los estoicos más experimentados van un paso más allá. En lugar de simplemente aceptar lo que sucede, nos instan a disfrutar realmente de lo que sucedió, sea lo que sea". Ryan Holiday.

El primer paso es aceptar que no controlamos todo lo que sucede y que pase lo que pase está bien. El segundo paso es no solo aceptar, sino incluso amar todo lo que sucede.

"No es solo aceptar, es amar todo lo que sucede". Nietzsche.

Podemos usar el Amor Fati como una herramientas para convertirnos en personas que aceptemos las cosas tal y como ocurren (incluso aprender a disfrutarlas), y no malgastemos energías en quejas y lamentos que no cambiarán nada.

8. Memento mori

Memento mori es la práctica de contemplar tu propia mortalidad, o recordar que un día morirás.

Los estoicos usaban con frecuencia esta técnica. Pensar en nuestra propia muerte nos proporciona una perspectiva y una visión nueva con el que enfrentarse a sus miedos y sus enemigos.

Meditar sobre la muerte nos ayuda a apreciar más nuestra vida y el momento presente. Alguien que piensa en la muerte no tendrá tiempo para malgastar su tiempo en trivialidades.

No debemos temer a la muerte, debemos temer el no haber vivido con virtud y con miedos.

"Preparemos nuestras mentes como si hubiéramos llegado al final de la vida. No pospongamos nada. Equilibremos los libros de la vida todos los días… El que da los últimos toques a su vida cada día nunca tiene poco tiempo". Séneca.

El filósofo estoico Epicteto recomendó que todos nos recordemos de vez en cuando que vamos a morir. Lo hizo porque cuando reconocemos que nuestro tiempo es limitado, apreciamos cada momento con más atención. Cuando estamos con seres queridos, no sabemos cuántos momentos como este tendremos, por lo que nos volvemos más presentes, centrados y agradecidos.

El concepto de Memento Mori toma algo destructivo como la muerte y lo convierte en una herramienta para disfrutar más del momento presente.

Memento Mori nos ayuda a priorizar lo que realmente importa, recordándonos que el tiempo es finito.

9. Incomodidad voluntaria

Los estoicos defendían el disfrute de los placeres de la vida cuando estos estuviesen disponibles. Ya advertían de sus peligros, ya que si nos dejamos atrapar por el placer y la comodidad, nos podemos convertir en esclavos de estas cosas.

Reserva de vez en cuando unos días durante los cuales te contentarás con la comida mas simple y la ropa más áspera. Luego te preguntarás: ¿Esto es lo que tanto temía? Séneca.

Para no caer en las trampas de los placeres, los estoicos nos proponían una estrategia muy eficiente que consistía en evitar de forma temporal algunos placeres o comodidades de las que disfrutamos a diario. Practicar esta privación temporal nos aporta números beneficios físicos y psicológicos.

Evita que nos acostumbremos a vivir en nuestra zona de confort. Al salir con frecuencia de esta zona en la que nos sentimos cómodos y seguros, hace que se expanda nuestro entorno de «seguridad» y cuando nos toque sufrir de manera involuntaria, sufriremos menos al estar mejor adaptados a ese «dolor».

"Cuanto más busques lo incómodo, más te sentirás cómodo". Conor McGregor.

El privarnos temporalmente de cosas que pensamos que necesitamos nos hace estar preparados para la ansiedad que nos puede provocar el temor a su pérdida. Y si las llegamos a perder, el sentimiento negativo por su pérdida será mucho más liviano.

Por lo tanto, renunciar de manera temporal y voluntaria a cosas nos ayuda a disfrutarlas más cuando las disponemos.

10. Escribe tu diario

Epicteto y Marco Aurelio llevaron vidas muy diferentes. Emperador y esclavo. Pero tenían un hábito en común, al igual que todos los estoicos: escribían un diario.

En el estoicismo, el arte de escribir en un diario es más que un simple hábito. Esta práctica diaria es la filosofía. Preparándose para el día que viene. Reflexionando sobre el día que ha pasado.

Recordarnos la sabiduría que hemos aprendido de nuestros maestros, de nuestra lectura, de nuestras propias experiencias. Simplemente escuchar estas lecciones una vez, en cambio, uno las practica una y otra vez, las da vuelta en su mente y, lo más importante, las escribe y siente que fluyen a través de sus dedos al hacerlo.

El estoicismo está diseñado para ser una práctica y una rutina.

De esta manera, escribir un diario es estoicismo. Es casi imposible tener uno sin el otro.

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Y ahora ¿qué?

Si has llegado hasta aquí, ya sabrás que los estoicos no diseñaron esta filosofía para que sus principios y doctrinas fueran almacenadas entre libros y bibliotecas.

Los estoicos eran (y son) personas de acción.

El estoico es un ideal. Nuestra condición como seres imperfectos nos impide alcanzar la perfección racional y virtuosa que pretende esta filosofía, pero esto no debe servirnos de excusa para esforzarnos cada día en ser mejores personas.

No se trata de ser el mejor estoico de todos, se trata de ser mejores que ayer. Una lucha contigo mismo para alcanzar tu mejor versión y el estoicismo, quizás pueda ayudarte en ese camino.