La ataraxia: lo que más se busca es la tranquilidad

La ataraxia: lo que más se busca es la tranquilidad

La tranquilidad es en pleno siglo XXI un recurso muy valioso.

Tranquilo se vive mejor.

Los estoicos lo sabían, pero no eran los únicos.

En este artículo entenderás mejor qué es la ataraxia, el enfoque de las escuelas helenísticas para alcanzar este estado y consejos prácticos de Séneca y Marco Aurelio para alcanzar la calma.

Vamos a ello :)

Permanecer calmado cuando has perdido todo en un naufragio, como Zenón.

Estar tranquilo en pleno diluvio, como Pirrón de Elis.

Respirar sereno en el Jardín sin importar quien gobierne, como Epicuro.

La ataraxia no es ausencia de emociones. Puedes estar alegre, triste, enfadado, excitado o aterrado; pero mantienes la calma.

Mantener la paz sin importar lo que haya ahí fuera, eso es la ataraxia.

Las emociones son parte de ti. El objetivo no es eliminarlas, sino convivir con ellas de la mejor manera posible. Las emociones se gestionan mucho mejor tranquilo. La ataraxia es buena consejera emocional.

Imagen que invita a pensar en la tranquilidad. Realizada por Johannes Plenio.
Imagen que invita a pensar en la tranquilidad. Realizada por Johannes Plenio. Fuente.

En la actualidad, esta cualidad ha pasado a un segundo plano. Hace dos mil, era uno de los pilares de las filosofías helenísticas. Estoicos, epicúreos y escépticos la integraron dentro de sus doctrinas.

¿Por qué es tan importante alcanzar la tranquilidad?

Entre otras cosas, mantener un estado de calma te permite:

  • Tomar mejores decisiones.
  • Diferenciar (con mayor facilidad) lo que se encuentra bajo nuestro control de lo que no.
  • Ser dueño de ti mismo, sin dejar tu vida a la deriva de los eventos externos.

Tranquilo independientemente del resultado.

Que bien suena y que difícil es.

Estar tranquilo mientras estás sólo en tu habitación es mucho más sencillo que en la comida familiar de Navidad. Aspirar a estar tranquilo en todo momento, es la propuesta del estoicismo.

"Al éxito y al fracaso, esos dos impostores, trátalos siempre con la misma indiferencia." Rudyard Kipling.

Repito: estar tranquilo no es la ausencia de emociones, sino mantener un estado de calma que te permita decidir lo mismo independientemente de las circunstancias. Lo que los estoicos llamaban, actuar con virtud.

Independientemente de las circunstancias, y del resultado. Ni las unas, ni lo otro depende (completamente) de ti.

El marcador está demasiado ocupado. Se cuida solito. Realizada por Nick Fewings.
El marcador está demasiado ocupado. Se cuida solito. Realizada por Nick Fewings. Fuente

Preocuparte por el resultado es hipotecar tu tranquilidad. Si ganas el partido, estarás eufórico. Si lo pierdes, no habrá quien te aguante. Tu tranquilidad no debería depender del marcador.

Mantener la calma te permite tratar al éxito y al fracaso igual, como diría Kipling, como a dos impostores.

Ahora que estás más tranquilo, vamos a conocer cómo las filosofías helenísticas se interesan por la tranquilidad.

Escépticos, epicúreos y estoicos en busca de la tranquilidad.

El Imperio macedónico cae. La estabilidad ofrecida por Alejandro Magno desaparece. Los problemas empiezan a aflorar. El individuo necesita respuestas y las busca, alejándose de las teorías platónica y aristotélica.

Mosaico de Issos. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, Italia. A la izquierda, Alejandro Magno.
Mosaico de Issos. Museo Arqueológico Nacional de Nápoles, Italia. A la izquierda, Alejandro Magno. Fuente.

En esta época de turbulencias surgen tres escuelas, tres caminos para alcanzar la imperturbabilidad. Uno por uno, vamos a conocerlos.

La ataraxia para los escépticos

Para los escépticos, encabezados por Pirrón, la tranquilidad se alcanza sin emitir juicio alguno.

Partiendo de que no conocemos nada creían que lo mejor era suspender el juicio (epojé). No opinar sobre cada cosa que vemos sino tratar de ser más objetivos. Sin juicios, nuestra tranquilidad no se ve dañada.

La ataraxia para los epicúreos

A diferencia de lo que muchos piensan, el epicureísmo no se centra exclusivamente en el placer.

En la Epístola a Meneceo, así lo explica el propio Epicuro:

"Así pues, cuando afirmamos que el gozo es el fin primordial, no nos referimos al gozo de los viciosos y al que se basa en el placer, como creen algunos que desconocen o que no comparten nuestros mismos puntos de vista o que nos interpretan mal, sino al no sufrir en el cuerpo ni estar perturbados en el alma."

Para los epicúreos, la búsqueda del placer (mediante el conocimiento) es lo que nos permite alcanzar la ataraxia. Ni sufrimiento en el cuerpo, ni perturbación en el alma.

Conocer para estar tranquilo. Conocer para saber que deseos cumplir y cuáles no. Para Epicuro, la tranquilidad se consigue satisfaciendo los placeres necesarios para sobrevivir.

Cumplir los deseos más básicos para estar tranquilos. El resto, dependiendo del dolor futuro que puedan producirnos, serán o no bienvenidos.

La ataraxia para los estoicos

Los estoicos romanos incluyeron la tranquilidad en la doctrina estoica. Para ellos, la tranquilidad es una consecuencia de buscar nuestra mejor versión (eudaimonia). Un bonus. Un regalo.

El camino para lograrla es la imperturbabilidad (apatheia), un estado donde las emociones no pueden dañar nuestra serenidad. No debemos confundirla con la apatía, la cual hace referencia a la indiferencia o ausencia de emociones, estado por el que no abogaban los estoicos.

Para entender un poquito mejor la relación entre ataraxia y apatheia, te dejo este pequeño fragmento de un artículo del profesor Massimo Pigliucci:

“Una forma de pensar sobre la relación entre las dos es que la apatheia, alejarnos de las emociones negativas y positivas, a su vez produce ataraxia, un sentimiento de tranquilidad que proviene de desarrollar una actitud de ecuanimidad hacia lo que sea que el mundo nos depare.”

Aunque surge como una consecuencia de buscar nuestra mejor versión, la tranquilidad nos ayuda también a alcanzar nuestra mejor versión. Es un círculo virtuoso. Trabajar en nuestra mejor versión nos da tranquilidad. La tranquilidad nos permite seguir trabajando en nuestra mejor versión.

Séneca sobre la tranquilidad del alma

Si llegado hasta este punto, quieres alcanzar la tranquilidad, agárrate que viene lo práctico.

Sereno, igual que tú, tenía ganas de aumentar la tranquilidad en su vida. Séneca, le escribió una carta con consejos. Esta, compone uno de sus diez tratados morales: Sobre la tranquilidad del alma.

En este apartado, vamos a ver algunos consejos propuestos por Séneca para alcanzar la tranquilidad.

Acción con descanso.

La tranquilidad nos permite no cometer locuras. De nada sirve un soldado muerto en batalla. Los estoicos, personas de acción, eran conscientes de la importancia que recae en el ocio y el descanso.

Un buen consejo para alcanzar la tranquilidad de forma más habitual es darte tiempo para descansar. Salir de la vorágine de trabajo y reflexionar. Es bueno mantener tu mente ocupada en una tarea, pero nunca hasta el punto donde se te olvide pensar.

“El esfuerzo continuo quebrantará el vigor de los espíritus.”

Para mantener la calma, descansa y reserva parte de tu día a potenciar tus hobbies.

Conocerte para crear un entorno facilitador

"Has de considerar si tu carácter es más adecuado para la acción o para el estudio y la meditación ociosa, e inclinarte hacia donde te lleve la fuerza de tu talento.”

Conocerte es el primer paso para saber en que lugares eres capaz de mantener la calma.

  • No todo el mundo sirve para la batalla.
  • No todo el mundo sirve para emprender su propio proyecto.
  • No todo el mundo sirve para estar en una oficina.

Elegir la actividad determina mucho la tranquilidad que alcanzarás. Esto va de facilitarte estar tranquilo, no de ponerte más trabas de la cuenta.

Sé el arquitecto de tu entorno. Realizada por Daniel McCullough .
Sé el arquitecto de tu entorno. Realizada por Daniel McCullough . Fuente

No debe malinterpretarse este mensaje como quedarse tirado en casa todo el día, sino encontrar un entorno donde te sientas como pez en el agua. Que no es lo mismo que un entorno cómodo. Un entorno con retos donde sientas que encajas.

Hablando de entorno, ¿qué pasa con las personas que nos rodean?

Escoger tus amigos también será un factor determinante para tu tranquilidad.

Séneca le recuerda a Sereno: “… evítese sobre todo los hombres tristes que se lamentan de todo, a quienes cualquier pretexto les parece bien para quejarse."

Evita personas tristes. Evita quejas. Evita personas que pongan en jaque tu tranquilidad.

Diseña un entorno que te facilite estar tranquilo. Suficiente dificultad tiene ya como para que encima estemos poniendo más trabas.

No tengas deudas

“Cuánto más feliz aquel que no le debe nada a nadie.”

La tranquilidad es mucho más fácil de alcanzar si no le debes nada a nadie. Cuando sientes que debes algo, la tranquilidad te esquiva. Cuando has cumplido con todo y has sido justo, la tranquilidad te busca.

Dale valor a tu palabra. Cumple tus promesas. Y la tranquilidad te encontrará.

No te creas especial y prepárate

Ves a una persona enfadada discutiendo con su pareja y crees que no te pasará. Tu relación de pareja es tan especial …

Séneca te anima a justo lo contrario. Si ves a los demás en situaciones donde su tranquilidad ha desaparecido, ¿qué te hace pensar que no te puede pasar a ti?

“Si no consideras todo lo que puede sucederte como que va a sucederte, le estás dando a la adversidad un poder sobre ti.”

Estás reglando tu tranquilidad por no prepararte. Lo que le sucedió a otro puede sucederte a ti también. No te creas especial y prepárate.

La ciudadela interior de Marco Aurelio

Para cerrar con este artículo, me gustaría rescatar un concepto propuesto por Pierre Hadot en La ciudadela interior. Además del nombre de su libro, donde trata en detalle las Meditaciones de Marco Aurelio, este concepto hace referencia a nuestra propia mente.

“La tranquilidad depende del buen ordenamiento de la mente, lo único que realmente te pertenece.” Marco Aurelio.

Tu propia mente es el único refugio de la tranquilidad.

En este mundo incierto, sobre pocas cosas podemos influir tanto como nuestra cabeza. Marco Aurelio nos anima a crear nuestra propia fortaleza. Levantar barreras frente a las circunstancias externas. Conseguir que el exterior no afecte a nuestro interior. Actuar con virtud independientemente de las circunstancias.

Tu mente es una fortaleza inexpugnable. Realizada por Artem Sapegin.
Tu mente es una fortaleza inexpugnable. Realizada por Artem Sapegin. Fuente.

  • Si la tranquilidad viene de fuera, será momentánea y se encontrará fuera de tu control.
  • Si la tranquilidad viene de dentro, será duradera y estará bajo tu control.

No necesitas irte al pueblo cada fin de semana para estar tranquilo. No necesitas desconectar de forma recurrente para calmarte. Aunque estas cosas puedan ayudar, no te vuelvas dependiente.

La tranquilidad es algo que debes cultivar a diario. Los estoicos nos animan a entrenar nuestra mente, manteniendo la calma incluso en el ajetreo de la ciudad.

Mantener la calma independientemente de las circunstancias, porque nuestra ciudadela interior nos protege de turbaciones.

Sergio.