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	<title>El Rincón de Aquiles</title>
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	<description>Conocimiento práctico sin fecha de caducidad</description>
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	<title>El Rincón de Aquiles</title>
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		<title>La música: vestigio del cielo</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sara Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Fri, 27 Jun 2025 08:20:53 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[Sin categoría]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Acaso comparte la música algo con el cielo? En ella hay muestras provenientes de lo alto, decía Marsilio Ficino, vestigios de los astros, de lo celeste, del arriba. Y cierto es que la música parece contener algo no terrenal y, cuando alcanza a tocarnos, nos sentimos nosotros también, por un momento, fuera de lo mundano. [&#8230;]</p>
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<p><strong>¿Acaso comparte la música algo con el cielo?</strong> En ella hay muestras provenientes de lo alto, decía Marsilio Ficino, vestigios de los astros, de lo celeste, del arriba. Y cierto es que la música parece contener algo no terrenal y, cuando alcanza a tocarnos, nos sentimos nosotros también, por un momento, fuera de lo mundano.</p>



<p>La música se nos inserta en la vida vistiendo nuestra cotidianidad. Por un lado, es una tregua con el afuera, un callarse del ruido, un lugar en el que uno puede ensimismarse y recorrerse por dentro. Por otro, es un acompañamiento con lo que nos ocurre en nuestro día a día, con lo que batallamos y con lo que gustamos. <strong>La música es el ropaje con el que vestimos nuestra biografía.</strong></p>



<p>Todo lo que nos vive dentro, lo tierno y lo amargo, es arrastrado y acercado por la música a nuestra orilla, a la piel. Nos pone frente a ello y, como si de una pendiente se tratase, caemos empujados por ella en nosotros mismos. Después, acaba su sonar, pero permanece con nosotros la secuela, la melancolía. Y, aunque su melodía nos asiste, sobre todo, en las luchas con el afuera, no debe confundirse su escuchar con la huida. <strong>La música es un modo de atrincheramiento, no de retirada.</strong></p>



<p>Al escucharla, hace nacer en nosotros unas aberturas propias, un camino que es suyo y certero. <strong>En lo que emana a causa de ella no hay mentira</strong>. Uno se duele, se irrita, se cuestiona, se alegra o se agita. No se la puede engañar ni esquivar, recorre un camino que siendo nuestro es suyo también y la emoción que nos nace de ella no podría darse de otra forma que no fuera en su escuchar.</p>



<p>Razón de esta certeza es la involuntariedad en lo que nos hace sentir. La música <strong>evoca agitaciones sin que nosotros se lo consintamos</strong>, este <em>sin querer </em>es a veces dulce, otras, muy doliente. Lo que se piensa y se siente mientras la música nos está ocurriendo es completamente cierto: en quién piensas con cierta melodía, qué recuerdo traen a flote esas notas, qué camino recorrías cuando escuchabas aquel grupo, qué rostro se desentierra al escuchar ese viejo álbum, qué momento se desempolva en ti con esa estrofa.</p>



<p>Las armonías descienden de algún lugar y habitan en nuestro mundo terreno. Pero únicamente conmueven aquellos corazones que tienen pasiones vivas. Emocionan el espíritu de aquellos cuyo corazón tienen razones para latir. Por ello, debemos alarmarnos y no depositar nuestra confianza en el hombre que no se regocija con las armonías musicales, pues su fondo sufre una gran carencia. Nos lo advertía ya Shakespeare:</p>



<p><em>El hombre que no tiene música en sí mismo, ni se conmueve con la concordia de dulces sonidos, es apto para traiciones, estratagemas y rapiñas; los movimientos de su espíritu son sombríos como la noche, y sus afectos son tan oscuros como el Erebo: no se puede confiar en tal hombre.</em></p>



<p>Tanto el poeta inglés como el filósofo renacentista parecían coincidir en lo esencial. Ambos entendieron que la música tiene <strong>un poder singular sobre el ánimo del hombre</strong> y, en ella, parece residir algo que no pertenece enteramente a este mundo.</p>



<p>Ficino, será que sí, que tenías razón: la música tiene algo de celeste y el punto álgido al que llegamos con ella no es alcanzable de otra forma que no sea en su escuchar.</p>
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		<title>La diáspora del lamento</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sara Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 08 Dec 2024 15:57:02 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Ocurre a menudo: uno se despierta a su vida, se dispone a seguir con ella desde donde la dejó ayer y en el camino se tropieza, de vez en cuando, con una tristeza. A veces parece como si ella supiera de antemano por dónde íbamos a pasar y se encontrara esperando, pacientemente, el momento exacto [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Ocurre a menudo: uno se despierta a su vida, se dispone a seguir con ella desde donde la dejó ayer y en el camino se tropieza, de vez en cuando, con una tristeza. A veces parece como si ella supiera de antemano por dónde íbamos a pasar y se encontrara esperando, pacientemente, el momento exacto para aparecérsenos.</p>



<p>No les cuento nada sorprendente, no es novedad alguna que en nuestro recorrido vital nos dolemos, que no hay forma posible de salir ileso de la vida, que no hay biografía que no cargue alguna pena. Sin embargo, al mirar de cerca este hecho, creo haber descubierto algo importante que está siendo ignorado: <strong>la diáspora, la comunidad que nace por compartir el lamento</strong>.</p>



<p>Toda vida carga dolencias, pesares con distinta causa y efecto, tantos y tan dispares como las carnes que los guardan. Son los cuerpos los que los llevan internos, mas son ellos los que están apresados: <strong>los lamentos nos viven dentro sin habernos preguntado.</strong> Lamentar es, desde cada individualidad, estar en común con el otro, que también vive con una pena dentro. Cada vida es una, pero en la dolencia se hace colectiva, se <em>toca </em>aquello que vive en el otro también. Las penas son un lazo que, en nuestra dispersión, nos unen, son copulativas. <strong>Esto es la diáspora del lamento: compartir la existencia de alguna pena</strong>.</p>



<p>Si realizáramos una profunda labor arqueológica en los fondos de cada individuo, descubriríamos que ninguno de ellos se encuentra vacío de pesar. Los sollozos son distintos, pues lloran lo que ocurre en cada biografía concreta, pero el lugar en el que habitan es el mismo, solo cambia la carne que los guarda. Debajo de cada piel hay, pues, siempre algún lamento. Se encuentran en la parte más baja del pecho, la más honda, es la zona más irritable de carne viva que guardamos, es el lugar donde uno siente que&nbsp;<em>vuelca</em>. Y así es, por su hondura, este lugar en el que guardamos el pesar es vertiginoso y no existe cuerpo en el que no esté presente.&nbsp;</p>



<p>Aunque el lamento se halla en nuestra zona más recóndita, siempre encuentra un lugar para salir y pronunciarse -porque lo necesita-. El lamento asciende por las porosidades que va encontrado en su camino hacia la superficie. A veces es escurridizo y no se deja ver, otras, sin embargo, se anuncia claramente. Se lee en los rostros, en los ojos, en los cuerpos y en las palabras. Se advierten caras apenadas, miradas vacías, cuerpos afligidos, voces dolidas. Aun allí donde parece escondérsenos, está golpeando por debajo, siempre existe en el subsuelo, aunque en ese mismo instante no esté causando ningún incendio. Cada biografía con la que nos cruzamos, retiene siempre en sus adentros algún lamento que la está agitando.</p>



<p>Si el lamento nos es común, si no existe cuerpo en el que no resida, surge la siguiente cuestión: <strong>¿es sensato intentar escapar de él si siempre está por venir? </strong>¿Intentar ignorarlo? Hay quien podría pensar que negarse a aceptar el advenimiento del dolor es el mejor camino, no quererse nunca dolido. <a href="https://elrincondeaquiles.com/efecto-rebote-estoicismo/">Camino extremadamente peligroso es este</a>: aquel que cree que las dolencias deben ser sentenciadas al silencio está acallando también sus más íntimos espacios, partes de su propiedad. Este escenario de negación es contrario a lo que nuestra arquitectura interna demanda, nos intenta arrancar sentires a los que les corresponde vivirnos dentro. Aquel que aspira a no albergar ruinas, solo puede guardar desiertos carentes de historia. Aquel que quiere arrancarse el lamento, se vacía también él. No se le puede negar a la pena un espacio que es suyo. </p>



<p>Al lamento, por tanto, hay que esperarlo -porque siempre llega -, arroparlo y saberse con él para saber qué hacer con él. No hay éxodo definitivo. En las distintas vidas, escribiéndose cada una a sí mismas, reposa una comunidad: la del lamento que no se va del todo jamás. <strong>En este <em>no poder evitarlo </em>somos todos uno, análogos en la pena, más comunes</strong>.</p>



<p>Podría parecernos que aceptar el lamento es aceptarse vencido, sin embargo, encontramos dos posiciones ante la pena inevitable entre las que hemos de elegir: <strong>la absurdez de construir un relato vital en el que el lamento siempre nos alcanza o la lucidez de proporcionar asedio a una existencia lamentada</strong>. </p>
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		<title>El pesar de la palabra dicha</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sara Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 01 Sep 2024 16:58:57 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[wp]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>La palabra, al ser dicha, cae. Esto es porque tiene peso. Y pesan aquellas cosas que tienen cuerpo. La palabra tiene uno, concreto, determinado.&#160;Sale de una boca pronunciante, boca que es de una carne, carne que es de un alguien, alguien que es&#160;el otro, otro que es&#160;nuestro&#160;otro. El cuerpo de la palabra dicha tiene un [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>La palabra, al ser dicha, cae. Esto es porque tiene peso. Y pesan aquellas cosas que tienen cuerpo. La palabra tiene uno, concreto, determinado.&nbsp;Sale de una boca pronunciante, boca que es de una carne, carne que es de un alguien, alguien que es&nbsp;<em>el otro</em>, otro que es&nbsp;<em>nuestro</em>&nbsp;otro. El cuerpo de la palabra dicha tiene un remitente y un remitido, nos es destinada. La palabra tiene, por tanto, además del cuerpo, dirección y contexto, no es azarosa, es nacida&nbsp;<em>desde</em>&nbsp;y se dirige&nbsp;<em>hacia</em>.</p>



<p>Hay palabras sobre las que tenemos cierto poder de decisión sobre cuándo queremos que nos sean dirigidas. Ocurre, por ejemplo, con la música o la lectura. Uno escoge el momento y el lugar, la canción y la obra. Las selecciona y coloca en un contexto. No nos son lanzadas, más bien nos las vertimos nosotros mismos. Uno abre una página o acude a un concierto con una actitud de espera. En esa espera cabe la sorpresa, por supuesto, pero se cuenta con ella, se está abierto a su secuela. <strong>Esto cambia cuando entra en juego&nbsp;<em>el otro</em>&nbsp;y su entramado vital, cuyo discurso no podemos del todo prever y nos es ineludible, nos entrecruzamos con él necesariamente.</strong></p>



<p>La palabra del otro que va a nuestro encuentro, al ser pronunciada y habernos llegado, tiene la posibilidad de la fundición. Aquello que es dicho puede quedarse en quien lo recibe y crear un sitio suyo. Necesita para ello un cierto filo, una parte de cuerpo cortante que pueda cavar en el nuestro, crear una zanja. En este lugar se fija y nos trae dolencias o delicias. Nos produce sumo placer o sentimos como una punzada su sonar. De aquellas que causan aflicción más exacto es decir que, en lugar de peso, tienen&nbsp;<em>pesar</em>, porque están llenas por la pena.</p>



<p>El cuerpo de estas palabras que se nos instalan está vivo. <strong>Aun habiendo sido ya dichas, nos siguen hablando</strong>. Esta viveza suya no puede ser calculada, <a href="https://elrincondeaquiles.com/ultimas-veces-no-sabidas/">no sabemos cuándo dejarán de acompañarnos</a>, ni tampoco si serán mano amiga o perjuicio. Tienen la condición de la adherencia en la carne sobre la que caen, y quiere uno sentirlas derramadas en sí indefinidamente si son gracia o quitárselas de encima cuando son dolencia, devolverlas a donde fueron dichas. Un&nbsp;<em>adiós</em>&nbsp;que se repite, un&nbsp;<em>te quiero</em>&nbsp;que se niega a irse, un halago que sigue acompañando, un verbo que sigue manifestándose con agrado…</p>



<p>Las palabras que se quedan o son punzantes o son salvíficas. Llegan, se derraman, afligen o deleitan, permanecen o se esfuman. Por tal razón, porque el arraigo que va a causar en quien la recibe no es certero, al decirlas, <strong>hay que retenerlas un momento, dudarlas un segundo antes de darles su vuelo.</strong></p>
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		<title>Método Zettelkasten: gestiona el conocimiento con la escritura de notas</title>
		<link>https://elrincondeaquiles.com/metodo-zettelkasten/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Marcial Atiénzar Navarro]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jul 2024 08:58:37 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[modelos mentales]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Origen El origen etimológico de la palabra Zettelkasten, que da nombre a este método, es alemán y viene a decir cajón deslizante. Igual que los que aún solemos tener en algunos escritorios de empresa, donde almacenar papeles y papeles que luego no sabemos qué nos aportan. Esos que no sabemos si podemos o no reciclar, [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<h2 class="wp-block-heading"><strong>Origen</strong></h2>



<p>El origen etimológico de la palabra Zettelkasten, que da nombre a este método, es alemán y viene a decir cajón deslizante. Igual que los que aún solemos tener en algunos escritorios de empresa, donde almacenar papeles y papeles que luego no sabemos qué nos aportan. Esos que no sabemos si podemos o no reciclar, o cómo buscar aquella nota que ahora resulta de vital importancia.</p>



<p>Conrad von Gesner (1516-1565) introdujo el método, para ser detallado siglos más tarde por Johann Jacob Moser (1701-1785). El sociólogo alemán Niklas Luhmann (1927 &#8211; 1998) hizo un uso extensivo llevándolo a la práctica. Niklas Luhmann tiene una historia fascinante a sus espaldas basada en este método, como por ejemplo su teoría general de los sistemas sociales. Profundizando en su historia descubriréis lo que es capaz de hacer la actitud de una persona para conseguir hacer realidad sus propósitos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Objetivo</strong></h2>



<p>El objetivo de este método es facilitar la generación y el desarrollo de ideas, fomentando la creatividad, la reflexión y la conexión de conceptos de una manera efectiva.&nbsp;</p>



<p>Este método te ayudará:</p>



<ol>
<li><strong>En el proceso de ideación, </strong>capturando tus pensamientos, ideas y observaciones de manera rápida y efectiva.<br></li>



<li>En la <strong>conexión de ideas</strong>, creando una red de ideas interconectadas que pueden dar lugar a nuevas ideas y perspectivas.<br></li>



<li>En el <strong>desarrollo de proyectos personales</strong>, ayudándote a organizar y reorganizar de manera flexible tus pensamientos y argumentos.<br></li>



<li>En tu <strong>proceso de escritura</strong> ayudándote a superar el bloqueo del escritor al proporcionar una fuente de ideas y conexiones recurriendo a tus notas para encontrar esa inspiración y material que necesitas.<br></li>



<li>A tener un <strong>buscador eficiente</strong> de información a través de su sistema de conexiones y etiquetado de las notas.<br></li>



<li>A <strong>evolucionar tu base del conocimiento</strong>, pues a medida que vayas agregando nuevas notas y relaciones ideas, tu grafo de conocimiento irá aumentando.</li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Método</strong></h2>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Por qué?</strong></h3>



<p>Esta es la primera pregunta que nos tenemos que hacer cuando queramos empezar algo. En este caso la preguntá podría ser: ¿por qué con todas las aplicaciones que uso necesito aplicar un nuevo método? La respuesta la podemos encontrar desde una visión del análisis de datos: puedes tener una infinidad de datos, pero si no los tienes ordenados, conectados y contextualizados con los que poder extraer una buena historia de ellos, no te servirán absolutamente de nada.</p>



<p>Si sientes que tienes una gran cantidad de información muy dispersa entre aplicaciones, no conectadas entre ellas y con una profundidad que no me permita sacarle todo el provecho que necesitas, entonces puede que éste método sea para ti.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Para qué?</strong></h3>



<p>Si eres como yo, que no llegas a ser un polímata y te encanta saber un poco de todo y mucho de nada, te encanta aprender como también desaprender para volver a aprender, buscando conseguir ese objetivo que te hayas marcado en el momento actual. Si necesitas poder conectar puntos para dar solución a los problemas que se te planteen de una forma más simple, ágil e ingeniosa que conforme lo estás haciendo ahora sin tener un grafo de conocimiento conectado.</p>



<p>Resumiendo, para tener un método que te ayude a encontrar la mejor solución en ese momento sobre el problema que quieres resolver. Esto no lo podrás hacer sin tener las ideas trabajadas y conectadas entre ellas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Qué obtendremos?</strong></h3>



<p>Con este método, de forma resumida, conseguiremos:</p>



<ul>
<li>Un método para tomar, clasificar y utilizar notas de una forma más efectiva.</li>



<li>Una forma de recoger notas y relacionarlas entre sí al igual que actúa nuestra propia red neuronal, pero en este caso en modo digital. Somos nosotros quienes decidimos qué contenido tendrá cada nota y cómo las relacionamos entre ellas.</li>
</ul>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Cuáles son los principios sobre los que se basa este método?</strong></h3>



<p>Se trata de un método muy simple, al tener sólo 8 principios básicos qué seguir, pero esto no significa que sea un método fácil de aplicar. Dependerá mucho de tu constancia.&nbsp;</p>



<p>Mi consejo, antes de ponerte a tomar notas como un loco y relacionarlas entre ellas, empápate bien de los principios. Desde el primero al último, interiorízalos y finalmente adáptalos a tu forma de pensar. Sin miedo a reflexionar de forma periódica sobre el hábito que acabas de adquirir.</p>



<p>Dicho esto, los principios sobre los que se basa el método son los siguientes:</p>



<ol>
<li><strong>Atomicidad</strong>. Cada nota debe contener una y solo una idea. Esto es un patrón que se repite en otros métodos o marcos de trabajo, como por ejemplo en el mundo de la agilidad, con la definición de una historia de usuario.<br></li>



<li><strong>Autonomía</strong>. Cada nota debe ser comprensible por sí sola. Para mi, tanto este principio como el anterior van unidos. Si para entender una nota debes acceder a otras tantas, algo estás haciendo mal, otra cosa es que quieras profundizar en una idea a través de la relación existente entre varias.<br></li>



<li><strong>Enlace</strong>. Toda nueva nota debe estar relacionada con otra. Si finalmente está aislada, no sirve, habría que terminar descartándola en el proceso de revisión. Como toda buena historia de usuario, te puede contar una historia, pero si no conoces su contexto, cómo participa ésta en el hilo conductor de la historia, cómo forma parte de un mapa de historias, lo que estarás obteniendo es una interpretación que puede que no sea la correcta. Este punto es superimportante para poder ir creando tu grafo de red neuronal digital de conocimiento. ¿Cuál sería la función de una neurona si no pudiera hacer sinapsis con otras neuronas? ¿Qué sería de ti sin esas relaciones?<br></li>



<li><strong>Explicación del enlace</strong>. Junto a cada nota se debe especificar, de manera muy breve, porqué está asociada a otra nota. ¿Por qué? Pues muy simple, te pongo un ejemplo: puedes ir de Valencia a Madrid por una ruta u otra en coche, y la ruta que refleja en tu nota tiene una duración de 2 horas más de lo normal. ¿Por qué? Alguna de las respuestas podrían ser, porque quiero hacer una ruta más ecológica, porque quiero parar a mitad de camino para visitar a un familiar, … Tan importante es la historia que contiene la nota como el hilo conductor que une a dos notas.<br></li>



<li><strong>Palabras propias</strong>. Prohibido copiar y pegar. Esto te forzará a entender mejor la nota y que tu cerebro pueda asimilar la información con mucho menos consumo de energía. Richard Feynman nos indicaba ya esto en el cuarto paso de su método de estudio: reescribe y explica el tema como si se lo enseñaras a un niño.<br></li>



<li><strong>Referencias</strong>. Debes señalar la fuente o las fuentes de referencia para cada idea. Siempre es bueno volver al origen de la idea, de dónde has obtenido la información para poder volver a ella en cualquier momento, agradecer al autor o hacer referencia a ella cuando vayas a publicar algo sobre ello. Un ejemplo de esto nos sale en el libro “Supercomunicadores” de Aurora Michavila en el que una blogger publica ideas extraídas de otra escritora. Ambas quedan un día para hablar y la escritora saca el tema sobre el cual quería hablar y por el que había quedado, pues no entendía porqué la blogger publicaba contenido escrito por ella y no hacía al menos referencia a la fuente original. La respuesta, muy simple, al no tener almacenadas esas referencias, el contenido puedes asimilarlo a que es idea tuya, pues por tu cabeza pasan tantas cosas que todo lo que no se escribe y se retiene te puede llevar a pensar cosas que no son. La blogger tenía como referencia a la escritora y admiraba sus ideas, tomaba buena nota de ellas pero sin registrar el origen de sus notas. Por eso, luego a la hora de publicarlas ya no sabía de dónde provenían éstas y pensaba que realmente eran ideas suyas.<br></li>



<li><strong>Conexión</strong>. Cuando hay varias notas que están relacionadas, lo recomendable es describir también esta relación y sus implicaciones. Esta es una idea que cuesta llevarla a la práctica, pues necesitarás una nota de conexión para describir esa relación. Es un principio muy difícil de conseguir.<br></li>



<li><strong>Notas temáticas</strong>. Poco a poco las notas podrás comenzar a agruparlas por temas. De ser así, necesitarás crear una nota que las agrupe y muestre la conexión existente entre ellas. Al igual que el caso anterior, esto lo harás en el proceso de review o si ya lo tienes claro desde un principio, mejor que mejor. Esto, según la aplicación que uses, te resultará más o menos fácil, en mi caso lo hago agrupándolas con #tags.</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Tipos de notas con los que nos encontraremos</strong></h3>



<p>El proceso de registro de una nota para Niklas Luhmann pasaba por tres fases, pero como he comentado antes, el método lo tienes que hacer tuyo para que te sea de utilidad.</p>



<p>Una primera fase pasa por la toma de <strong>notas fugaces</strong>, son notas en las que recoges ideas, pensamientos, flashes que te vienen a la mente y que finalmente dejas por escrito para posteriormente, con tiempo de calidad, poder procesar la información que has capturado.&nbsp;</p>



<p>Dentro de la <strong>teoría multialmacén de Richard Atkinson y Richard Shiffrin</strong>, estas notas podrían tener su símil con la memoria sensorial, que permanece el tiempo necesario para su selección, identificación y posterior procesamiento.</p>



<p>Pasamos luego a las dos categorías que Niklas Luhmann ya archivaba en sus cajas deslizantes (por cierto, no sé si toda esa información registrada por Niklas Luhmann estará en algún museo o en algún sitio para poder ser visitada y consultada).</p>



<p>La primera de esas notas son las <strong>notas de literatura</strong>, que corresponden a las ideas que se extraen de las lecturas reflejadas en las notas fugaces. Son breves y deben estar escritas en palabras propias. Según el método, van en la caja de referencia y lo ideal es que se revisen todos los días. Entendiendo literatura como el arte de la expresión escrita o hablada, podríamos dar ese significado a la interpretación que hacemos sobre la información en escrito como si se lo estuviéramos comunicando a alguien.&nbsp;</p>



<p>Siguiendo con la teoría multialmacén, esta nota tendría su símil con la <strong>memoria a corto plazo o de trabajo</strong>, con una capacidad limitada de retención, con el objetivo o bien de consumirla y desecharla o bien de hacerla permanente.</p>



<p>Con esto llegamos ya al último tipo de nota del método, son las <strong>notas permanentes</strong>, donde trabajamos la idea siguiendo los principios indicados por el método. Respecto a la teoría multialmacén, estaríamos en el concepto de <strong>memoria a largo plazo</strong>, donde las conexiones, temáticas y la historia que hay detrás de cada nota afianzará cada una de las memorias que nos encontremos en este almacén: explícita, semántica, episódica y/o implícita.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>¿Cómo trabajar con este método?</strong></h3>



<p>Cada uno debe definir su método de trabajo, adaptado a su forma de proceder y pensar. El método que indico es una propuesta simplificada que os puede ayudar a iniciar vuestro camino.&nbsp;</p>



<p>El método puede estar muy condicionado con la aplicación que uséis al final para registrar vuestras notas, con lo que empieza primero a revisar qué aplicaciones te podrán facilitar tu proceso.</p>



<p>Créate un <strong>Inbox</strong> para introducir las notas fugaces, y luego dos almacenes, uno de trabajo para llevar las notas literarias y otro para llevar las notas permanentes. Puede que esto te suene mucho a GTD de David Allen.</p>



<p>Antes de iniciar el proyecto, <strong>piensa y anota el objetivo que quieres conseguir</strong>. Por ejemplo: aprender mejor a través de un mejor registro de notas.</p>



<p>Sabiendo el destino de tu camino, <strong>define el porqué</strong>, qué es lo que te motivará ir paso a paso. Es muy importante precisar la razón por la cual es importante para ti lograr la meta que te llevará a alcanzar tu objetivo.</p>



<p>Cuando lo tengas claro, <strong>establece una meta específica</strong>. Se trata de definir los pasos a dar que te permitan verificar el cumplimiento de tu objetivo y que vas en el camino correcto. Esto lo puedes conseguir a través de la definición de <strong>objetivos SMART</strong> y aplicando la <strong>metodología OKR</strong>. Ejemplo: publicar una entrada en LinkedIn este mes en el que explicar el método Zettelkasten para el registro de notas.</p>



<p>Pon una <strong>fecha tope</strong> en la que conseguir el propósito de tu nuevo proyecto. Además de las fechas intermedias de control que nos iremos marcando en cada una de las metas, necesitamos acotar en el tiempo el proyecto que queremos iniciar.</p>



<p><strong>Revisa cada día</strong> las notas fugaces y literarias, para luego elaborar al menos una nota permanente al día.</p>



<p>Al final del sistema tendrás un <strong>índice</strong>, palabras clave con un enlace a un punto de entrada a temas particulares en su caja. Luhmann solía vincular solo una, o a veces dos, notas permanentes.</p>
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		<title>Las últimas veces no sabidas</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Sara Caballero]]></dc:creator>
		<pubDate>Tue, 02 Jul 2024 08:52:17 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Artículos]]></category>
		<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[reflexión]]></category>
		<category><![CDATA[wp]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Está llena la vida de&#160;veces, de enlaces, una sucesión de días, cada uno con su drama e historia, que van desembocando uno tras otro en la noche, entregándose el relevo en el amanecer. Algunas de estas veces de las que se nos llena la vida son, inevitablemente, últimas. En ocasiones se sabe de su llegada [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Está llena la vida de&nbsp;<em>veces</em>, de enlaces, una sucesión de días, cada uno con su drama e historia, que van desembocando uno tras otro en la noche, entregándose el relevo en el amanecer.</p>



<p>Algunas de estas veces de las que se nos llena la vida son, inevitablemente, últimas. En ocasiones se sabe de su llegada y, aunque con disgusto por no querer verlas marchar, se tiene oportunidad de despedirlas. Otras veces se espera con ansia su término, se las quiere ver acabadas por causarnos hastío y se alegra uno cuando no se carga más su tiempo con ellas. Y, entre todas estas últimas veces que componen el entramado vital, existe una especie que supone una real y constante amenaza a nuestros días: la no sabida y aún esperada.</p>



<p><strong>Las últimas veces no sabidas son aquellas que han partido en silencio, de puntillas y sin despedirse</strong>. No se cae en la cuenta de su falta porque no se las ha visto marchar, por tanto, se las sigue esperando, se las&nbsp;<em>da por hechas</em>, se diluyen en lo cotidiano. Solo el tiempo, con su irremediable paso, nos deja pistas de esta ausencia, aunque casi nunca tomamos algo de él para preguntarnos sobre las veces que llenan nuestras vidas.</p>



<p>Las primeras veces siempre son siempre conocidas cuando llegan, se nos presentan. Pueden sorprendernos o podríamos estar ya esperándolas, pero las últimas y no sabidas son una especie de robo o de rapto. No nos preguntan, no se anuncian, solo nos quitan.&nbsp;&nbsp;Cuando sabemos de ellas que fueron las últimas, sentimos que de la vida se ha descolgado algo. Y así ha sido, en su ida, han arrastrado la parte de nosotros que aún las esperaba. Son un derrame irremediable, una fuga: la última vez que visitaste aquel lugar, cruzaste esa mirada, tocaste aquella piel, diste ese beso, hiciste aquello que amabas…</p>



<p><strong>Se pasa de pensar en <em>aquella vez</em> a <em>aquella última vez</em>, y este detalle añadido es de extrema importancia, porque la<em> </em>vez queda flanqueada</strong>. Otras están por venir, o por repetirse, pero <em>aquella última vez</em> está exiliada, no nos va a ser devuelta. Solo puede vérsela en la distancia, cada vez más lejana. Con esto se nos instala una contradicción: por un lado, el saber de la inexorable existencia de últimas veces y, por otro, la querencia, deseo y esperanza de su vuelta. Queremos volver para despedir lo que escapó, o para impedir su huida y, aun sabiendo que no es posible, no podemos evitar pretenderlo. Estas veces siguen <em>latientes</em> (procurándonos latidos) aunque ya hayan marchado.</p>



<p>Las últimas veces que queremos que nos sean devueltas –habría que preguntarse si ciertamente llegaron a ser nuestras– son aquellas que nos llenaron el ánimo. Préstese atención aquí al uso de la palabra&nbsp;<em>ánimo</em>, que proviene del latín y significa&nbsp;<em>soplo</em>, y guarda relación con el&nbsp;<em>ánima</em>, que significa&nbsp;<em>alma</em>. Puede entenderse como una especie de principio vital, un&nbsp;<em><strong>soplo para el alma</strong></em>. Anhelamos que nuestro ánimo vuelva a inundarse por esas veces, seguimos latiendo por ello. Pero vivir es un exilio constante, ir dejando para ir llegando, un empuje al que no podemos renunciar. Se nos va quedando atrás constantemente la vida sin remedio.</p>



<p>Escribe Salinas con total exactitud:</p>



<p><em>en el beso que se da</em><br><em>se estremece de impaciencia</em><br><em>el beso que se prepara</em></p>



<p>Y a mí se me murió un beso en la espera, por no saber que el último ya había sido dado.</p>
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		<title>Guía práctica para aprender a aprender</title>
		<link>https://elrincondeaquiles.com/aprende-a-aprender/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Sergio San Juan]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Mar 2024 16:18:43 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Aprendizaje]]></category>
		<category><![CDATA[destacado]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Lo que te separa de lo que quieres hacer y lo que puedes hacer es aprender. En estos tiempos de cambio vertiginoso, tu capacidad de adaptación es crucial. Aprender es lo que te permite adaptarte. Aprende a aprender con esta guía. Esta guía tiene como objetivo desarrollar tu capacidad de aprender cualquier concepto o habilidad. [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p>Lo que te separa de lo que quieres hacer y lo que puedes hacer es aprender. En estos tiempos de cambio vertiginoso,<strong> tu capacidad de adaptación es crucial</strong>. Aprender es lo que te permite adaptarte. Aprende a aprender con esta guía.</p>



<p>Esta <strong>guía </strong>tiene como objetivo desarrollar tu capacidad de aprender cualquier concepto o habilidad. La estructura que seguiremos será la siguiente:</p>



<ul>
<li><strong>Cómo aprendes</strong>: Entiende cómo aprende tu cerebro, el funcionamiento de tu memoria y los procesos que sigues para transformar la información en conocimiento. Con las bases sólidas es mucho más fácil construir.<br></li>



<li><strong>Qué aprender</strong>: Que no te engañen, el saber si ocupa lugar. No puedes aprenderlo todo. Tu tiempo es limitado. Lejos de sentar cátedra en este apartado encontrarás tres ideas para afrontar la decisión personal de qué aprender. La especialización es para insectos, el ikigai japonés y la regla de Pareto.<br></li>



<li><strong>Qué obstaculiza tu aprendizaje y cómo superarlo</strong>: Aprender no es un camino de rosas. En esta parte final, profundizarás en 5 obstáculos que limitan tu capacidad de aprender y cómo hacerles frente. La ilusión de conocer, las distracciones, tus aprendizajes anteriores, el exceso de carga cognitiva y el conformismo.</li>
</ul>



<p>¡A aprender!</p>



<p>Antes de empezar, deja que me presente. Mi nombre es Sergio, Sergio San Juan. Soy una persona curiosa a la que le mueven las ganas de aprender. Estas ahora mismo en El Rincón de Aquiles, un proyecto que busca el <strong>conocimiento práctico para convertirnos en mejores seres humanos</strong>. Cada miércoles compartimos un podcast donde profundizamos en un tema o charlamos con personas mucho mejores que nosotros. Y digo nosotros, porque en este proyecto no estoy solo. David Valero es mi compañero de fatiga. Hechas las presentaciones, pasemos al meollo de la cuestión.</p>



<p>Los humanos estamos hechos para aprender, pero no lo hacemos de la mejor forma posible. En esta guía, voy a condensar lo que creo que son las bases necesarias para que puedas aprender cualquier concepto o habilidad por tu cuenta, de forma efectiva. Toni Nadal, el entrenador de unos de los mejores tenistas de la historia, relaciona el talento con la capacidad de aprender. El objetivo de esta guía es llevar tu límite, tu capacidad de aprender, lo más lejos posible.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Talento es la capacidad para desarrollar un aprendizaje. Cuanta más capacidad tiene uno para desarrollar una disciplina, más talento tiene. El que tiene talento encuentra el camino que le conduce a sus objetivos. El que tiene talento es el que se da más oportunidades. <strong>El que tiene talento es, sobre todo y lo repito, el que tiene más capacidad para aprender</strong>. El que tiene su propio límite alejado.”</em></p>



<p><em>Todo se puede entrenar</em> – Toni Nadal</p>
</blockquote>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Cómo aprendemos?</strong></h2>



<p>Conoce los dos modos de tu cerebro y entiende el funcionamiento de la memoria, el sistema que te permite aprender. En esta sección, construirás la base para aprender de forma más efectiva.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Los dos modos del aprendizaje</strong></h3>



<p>El cerebro es una máquina súper compleja. Entenderlo es una tarea titánica. Lo que viene a continuación es una simplificación que te permitirá conocer mejor el funcionamiento del cerebro a la hora de aprender. A grandes rasgos, podemos decir que el cerebro tiene dos formas de funcionar:</p>



<ul>
<li>El modo concentrado, donde toda tu atención está enfocada en las ideas que quieres aprender. Para entendernos, en este “modo” tu cabeza echa humo para resolver el problema.</li>



<li>El modo difuso, donde tu atención está dispersa. Cuando paseas, te das una ducha, entrenas o te echas una cabezadita, tu cerebro entra en el modo difuso.</li>
</ul>



<p>No puedes estar en ambos modos a la vez, pero ambos son necesarios para aprender. El modo concentrado te permite enfrentarte en un 1 vs 1 al problema que tienes delante, con todos tus recursos mentales. El modo difuso te permite ampliar la visión. Se te ocurren alternativas, ves diferentes enfoques y creas conexiones entre ideas aparentemente inconexas.</p>



<p>Intercalar periodos de foco intenso con periodos de relax, es la receta del aprendizaje. El esfuerzo empleado durante el modo concentrado, multiplica su valor con el trabajo de fondo del modo disperso.</p>



<p>¿Cuántos problemas has resuelto en la ducha? ¿Y tras una buena noche de sueño? ¿Cuántas ideas han aparecido en tu cabeza mientras estabas dando un paseo o mientras entrenabas? Relajarse es tan importante como concentrarse. Por desconocimiento, solemos dejarlo de lado. Acabamos en bucles, demasiado enfocados para ver el problema desde otra perspectiva. A mí me ha pasado. Malgastas horas pegándote con un problema cuando quizás lo que necesitabas era un respiro.</p>



<p>Familiarizado con los dos modos, podemos pasar con la memoria, el sistema que nos permite aprender.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La memoria</strong></h3>



<p>Aprendemos con la memoria, que no de memoria. Si queremos entender cómo aprendemos, tenemos que entender el funcionamiento de nuestra memoria.</p>



<ul>
<li>Aprender de memoria es repetir como un papagayo el contenido sin entenderlo. Por desgracia, abunda en el sistema educativo. Estudias, vomitas en el examen el texto calcado de la diapositiva y a la semana se te ha olvidado.</li>



<li><strong>Aprender con la memoria es ser capaz de procesar la información, codificarla, guardarla y recuperarla de “tu almacén”.</strong> Requiere de más esfuerzo, pero a cambio la recompensa son conocimientos mucho más sólidos.</li>
</ul>



<p>A todo esto, ¿qué es la memoria? Cuando hablamos de la memoria, más que de un lugar, hablamos del <strong>sistema que nos permite aprender</strong>. Como todo sistema está formado por diferentes partes que interactúan y se relacionan entre sí. ¿Y cuáles son estás partes?:</p>



<ul>
<li>La&nbsp;memoria sensorial es la puerta de entrada. Recoge la información de los sentidos y la mantiene durante unos instantes. Cada sentido cuenta con la suya. No somos conscientes de toda la información que pasa por esta memoria. Posiblemente, estés concentrado leyendo estas líneas y te estés dejando mucha información del entorno que te rodea. Por momentos, yo mismo dejo de ser consciente de la taza de café que me acompaña. Pero sigue ahí. En mi memoria visual. Lo único que no le presto atención (¡estoy concentrado escribiendo estas líneas!) y no pasa a la memoria de trabajo.</li>



<li>La&nbsp;memoria a corto plazo&nbsp;es el primer procesamiento consciente de la información. También se conoce como memoria de trabajo porque, como su propio nombre indica, es el lugar donde “trabajamos” con la información.</li>



<li>La memoria a largo plazo es el “almacén” donde guardamos información. Podemos dividir este “almacén” en memoria explícita y memoria implícita. En la explícita “guardas” información que recuperas de forma consciente. Por ejemplo, las capitales de los países. En la implícita “guardas” habilidades o respuestas frente a ciertos estímulos que puedes realizar de forma inconsciente. Por ejemplo, la habilidad de montar en bici.</li>
</ul>



<p>Ahora que ya conoces las diferentes partes de la memoria, vamos a darle orden al procesamiento, codificación, almacenamiento y recuperación de la información.</p>



<p>Primero, la información tiene que pasar por la <strong>puerta de entrada</strong>: la memoria perceptual.</p>



<p>Segundo, para ser consciente de esta información y poder aprenderla, tienes que <strong>prestarle atención</strong>. Así, la información pasa a la memoria de trabajo.</p>



<p>Tercero, para codificar la información necesitas conectarla con ideas previas. <strong>Aprendemos conectando información</strong>, no mediante datos aislados. Nuestra memoria se parece más a un jardín, que a un disco duro. Piensa en los árboles de tu jardín. Sin raíces sólidas, no habría tronco. Sin tronco, no habría ramas. Y sin ramas, no habría hojas. Si quieres aprender una idea, tienes que conectarla con ideas previas. Las ideas con raíces sólidas serán aprendizajes duraderos y profundos. Las ideas inconexas serán aprendizajes superficiales y poco duraderos.</p>



<p>Cuarto, las conexiones ya se encuentra en “tu almacén”: la memoria a largo plazo. Ahora tienes que ser capaz de <strong>recuperar la información</strong>. Si no está en tu memoria de trabajo, no podrás utilizarla. Este proceso de recuperar la información se conoce como evocación. Si has conseguido conectar bien la idea (codificarla), recuperarla será mucho más sencillo.</p>



<p>La foto explica mejor todo este proceso. De la memoria sensorial a la memoria de trabajo cuando le prestamos atención. De la memoria de trabajo a la memoria a largo plazo, cuando codificamos la información, creando conexiones. Y de nuestro “almacén” a nuestra memoria de trabajo cuando evocamos.</p>



<p>Con esta foto lo entenderás mejor.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria-1024x576.png" alt="El funcionamiento de la memoria" class="wp-image-26593" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/memoria.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Existe la creencia popular de que para aprender algo hay que repetirlo muchas veces. La intuición nos juega una mala pasada. <strong>No sólo sirve con exponerse repetidamente a algo para aprenderlo</strong>. Imagina un billete de 10€. Seguro que lo has visto mil veces en tu vida, pero ¿serías capaz de dibujarlo sin mirarlo?</p>



<p>En mi caso la respuesta es un rotundo no. He visto un billete de 10€ miles de veces y soy incapaz de dibujarlo. ¿Por qué? Porque falta un ingrediente fundamental para que pueda aprender: la atención. <strong>Sin atención, no hay aprendizaje</strong>. Lo de dormirte con podcast a x3 no funciona. Cuando consumas información para aprender, tienes que prestarle atención.</p>



<p>La idea clave:&nbsp;<strong>el aprendizaje es un proceso activo</strong>. Aprendemos pensando y haciendo, no consumiendo de forma pasiva. Tienes que recuperar la información, pensar sobre lo que aprendes, darle significado, conectarlo con lo que ya sabes y, siempre que puedas, ponerlo en práctica.</p>



<p>Ahora que ya conoces el cómo aprendes, pasemos al qué aprender.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Qué aprender?</strong></h2>



<p>No soy quién para decirte lo que tienes que aprender, eso es una decisión personal. Lo que sí me gustaría decirte es que <strong>aprender sí ocupa lugar</strong>. Leer esta guía sobre cómo aprender no es compatible con leer un libro en paralelo. Tu atención es limitada y sin atención, no hay aprendizaje.</p>



<p>Esta guía no es gratis. Nada lo es. Todo tiene un coste, el coste de oportunidad. Aprender sobre un tema implica renunciar a aprender de otros cien. Por eso es tan importante elegir bien.</p>



<p>En esta parte de la guía veremos cuatro ideas que te ayudarán a elegir qué aprender.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La especialización es para insectos</strong></h3>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“<em>El ser humano debe ser capaz de cambiar pañales, planear una invasión, sacrificar un cerdo, gobernar un barco, diseñar un edificio, escribir un soneto, reducir una fractura, consolar a los moribundos, recibir órdenes, dar órdenes, resolver ecuaciones, abonar la tierra con estiércol, programar una computadora, cocinar una comida sabrosa, combatir con eficacia, morir con gallardía. La especialización es para los insectos</em>.”</p>



<p>Robert Heinlein</p>
</blockquote>



<p><strong>La educación tradicional fomenta la especialización</strong>. Desde bien joven, te hace elegir entre ciencias o letras. La carrera, el máster y hasta si me apuras el doctorado, están orientados hacia el mismo campo del saber. Al resto que les den.</p>



<p>Especializarte es una buena idea si lo que quieres es mandar cohetes a Marte, jugar al tenis como Rafa Nadal o realizar operaciones a corazón abierto. Si tienes claro el qué, posiblemente especializarte sea la mejor estrategia.</p>



<p>Si no lo tienes tan claro, <strong>la especialización por sí sola no creo que sea la estrategia más inteligente</strong>. Una crisis en tu sector y tu trabajo se puede ir al traste. La especialización fragiliza y tienes que protegerte. Al ritmo al que cambian las cosas debes tener capacidad de cambio y ser adaptable.</p>



<p>Por si fuera poco, en campos especializados, la competencia es feroz. Siempre habrá alguien trabajando más duro que tú o con más suerte que tú. Desarrollaré esta idea en el apartado: <em>Competir es de perdedores</em>.</p>



<p>Después de pegarle palos a la especialización, ¿cuál es la alternativa?</p>



<p>Fácil, <strong>construir un conjunto de habilidades amplio</strong> que te permita surfear el mundo actual. No necesitas ser el mejor en nada. Simplemente necesitas <strong>ser bueno en varias habilidades y combinarlas</strong>. Steve Jobs, por ejemplo, no era el mejor en nada, pero la mezcla entre su conocimiento empresarial, su capacidad de liderazgo y su buen gusto por el diseño, gracias a esas famosas clases de escritura después de abandonar la universidad, le convirtieron en uno de los mejores empresarios y grandes genios del último siglo.</p>



<p>La idea detrás de todo esto es construir un arsenal de herramientas que puedas utilizar para resolver diferentes problemas. Piensa en tu conocimiento como si fuera una <strong>T</strong>: conocimiento amplio en varios temas y profundo en uno de ellos. Si quieres llevarlo al siguiente nivel, piensa en un <strong>peine</strong>. Todas tus habilidades están unidas bajo un conocimiento amplio y en cada campo tienes un nivel de profundidad diferente, representado por cada púa. Gráficamente se entiende mejor.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud-1024x576.png" alt="Amplitud vs especialización" class="wp-image-26594" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/amplitud.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Para cerrar este apartado, una frase de Abraham Maslow, el psicólogo de la famosa pirámide, que nos recuerda los peligros de la especialización: <em>“Si todo lo que tienes es un martillo, todo te parecerá un clavo.”</em></p>



<ul>
<li>Si solo quieres clavar clavos, hazte con el mejor martillo y dedica tus energías a mejorar el manejo del martillo.</li>



<li>Si no sabes lo que quieres hacer, o te gustaría hacer varias cosas, crea tu propia caja de herramientas. Quizás necesites más que un martillo.</li>
</ul>



<p>Te animo a que seas tú mismo quien responda a este dilema:<strong>¿Me especializo o construyo mi peine?</strong> En función de la respuesta, sabrás donde invertir tu atención a la hora de aprender. No te olvides del abanico de grises. El modelo T y el peine son híbridos entre especialización y multidisciplinariedad.</p>



<p>Después del debate entre si especializarte o no, vamos con la segunda idea que te ayudara a elegir qué aprender: el ikigai.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><strong>Ikigai: el secreto japonés</strong></p>



<p>El pueblo japonés de Okinawa es uno de los lugares con mayor número de centenarios. Héctor García y Francesc Miralles, decidieron visitarlo para tratar de entender su secreto. ¿La respuesta a por qué tenían tanta vitalidad y ganas de vivir aún superada la centena de años? El <em>ikigai</em>.</p>



<p>No debemos confundir este concepto con la felicidad. En palabras de Francesc Miralles: <em>“El objetivo es identificar aquello en lo que eres bueno, que te da placer realizarlo y que, además, sabes que aporta algo al mundo. Cuando lo llevas a cabo, tienes más autoestima, porque sientes que tu presencia en el mundo está justificada. La felicidad sería la consecuencia.”</em></p>



<p>Este término japonés te puede ayudar a elegir dónde invertir tu atención al aprender. Lo ideal es que responda con un sí a las siguientes cuatro preguntas:</p>



<ul>
<li>¿Te gusta?</li>



<li>¿Se te da bien?</li>



<li>¿La gente lo valora? ¿Te pagarían por hacerlo?</li>



<li>¿Lo necesita el mundo?</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3-1024x576.png" alt="Ikigai: el secreto de la longevidad japonés" class="wp-image-26595" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/ikigai-3.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Puedes aprender aquello que te gusta, por el mero placer y disfrute de aprenderlo. Puedes aprender aquello que se te da bien. Puedes aprender aquello que la gente valora: habilidades o conceptos que potenciarán tu perfil profesional y te permitirán ganar más dinero, acceder a mejores puestos en tu empresa o crear la tuya propia. Puedes aprender lo que necesita el mundo. Lo ideal es que aprendas algo que te guste, se te de bien, la gente lo valore y el mundo lo necesite.</p>



<p>Del mundo japonés del ikigai, pasamos al mundo de la empresa de la mano de Peter Thiel. ¿Qué tiene que enseñarnos uno de los fundadores de Paypal sobre el aprendizaje?</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Competir es de perdedores</strong></h3>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Tus oportunidades están en la diferenciación. No te dirijas hacia la entrada principal, en la que todos están peleándose. Dobla la esquina y quizá encuentres una puerta trasera que nadie está utilizando.”</em></p>



<p><em>De Cero a Uno</em>&nbsp;&#8211; Peter Thiel</p>
</blockquote>



<p>La competencia, si eres tú el que compite, es una mierda. Genera una batalla encarnizada por los beneficios que acaba eliminándolos. Los economistas saben que, con mucha competencia, los mercados tienden a dejar los beneficio en cero.</p>



<p>Como trabajador o empresario <strong>no quieres competir</strong>. No quieres estar en un mercado de competencia perfecta. Quieres un monopolio, donde seas el único ofertante y tengas poder sobre el precio (tu salario, en el caso de que seas trabajador).</p>



<p>Aprende habilidades que te diferencien. ¿Qué necesita el mercado que nadie está ofreciendo? Esta pregunta puede ser una buena guía para saber qué aprender.</p>



<p>Antes de cerrar, vamos con la más importante sobre qué aprender: empezar por la base.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Empieza por la base (Pareto)</strong></h3>



<p>Vamos con un pequeño recordatorio de cómo aprendes: “Aprendemos conectando información, no mediante datos aislados. Nuestra memoria se parece más a un jardín, que a un disco duro. Piensa en los árboles de tu jardín. Sin raíces sólidas, no habría tronco. Sin tronco, no habría ramas. Y sin ramas, no habría hojas. <strong>Si quieres aprender una idea, tienes que conectarla con ideas previas</strong>”.</p>



<p>Puedes dedicar cada segundo de tu día a aprender y aun así no tendrías el tiempo suficiente para aprender toda la información disponible. Por si fuera poco, la información crece a un ritmo exponencial. Cada día la brecha entre lo que sabes y lo que te queda por saber, crece.</p>



<p>La postura más inteligente es la <strong>ignorancia selectiva</strong>: elegir ciertos campos en los que sabes que no vas a tener ni pajolera idea. En mi caso elegí la actualidad y las noticias hace ya un par de años. Tú también tendrás que elegir en qué quieres ser ignorante. <strong>No puedes saberlo todo</strong>.</p>



<p>Recordar que el aprendizaje si ocupa lugar, es recordar que no puedes estar en todas las batallas. Pero <strong>hay batallas que no se pueden perder</strong>. Si aprendemos conectando, la base es imperdonable. Aquí, el principio de Pareto puede ayudarte a seleccionar los conceptos, ideas y materiales que te ayudarán a tener la mayor parte del conocimiento de un campo con el menor esfuerzo posible. El 80-20 que llaman. Cuando entres a un nuevo campo, busca ese 20% de ideas que te da el 80% del conocimiento. Una vez tengas esa base sólida construida, podrás ir a por el 20% restante. No pierdas la batalla por la base, aprendes conectando.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto-1024x576.png" alt="El Principio de Pareto" class="wp-image-26596" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/principiodepareto.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Ya sabes cómo aprendes y, teniendo en cuenta tu limitada atención, eres consciente que tienes que elegir qué aprender. Para ello tienes las 4 ideas que acabas de leer.</p>



<p>Para acabar esta aventura por el fascinante mundo del aprendizaje, conocerás 5 de los obstáculos que aparecerán por el camino y algunas ideas prácticas para hacerles frente</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading">Los 5 obstáculos del aprendizaje y cómo hacerles frente</h2>



<p>Aprender ni es un camino de rosas, ni de espinas. La idea de esta última sección es conocer cinco de los obstáculos más comunes a la hora de aprender, con tácticas para hacerles frente. Ilusión de conocer, distracciones, aprendizajes pasados, carga cognitiva y conformismo, ¿cómo superaros?</p>



<h3 class="wp-block-heading">La ilusión de conocer</h3>



<p>El primer obstáculo al aprender cualquier cosa es <strong>pensar que lo sabes</strong>. Déjame que te cuente una historia de la que suele echar mano Charlie Munger para diferenciar el conocimiento superficial (pensar que lo sabes) del conocimiento verdadero (ser capaz de explicarlo).</p>



<p>Max Planck, después de ganar el Premio Nobel de Física, comenzó a viajar por toda Alemania dando charlas sobre mecánica cuántica. Su chófer, después de asistir a unas cuantas exposiciones, se acabó aprendiendo el discurso de memoria. El saberse palabra por palabra la charla de Planck, le llevó a preguntarle si podría él dar la charla. A lo que Planck accedió. Su chófer daría la charla y él se sentaría entre la grada con la gorra de chófer.</p>



<p>La charla fue como la seda. Hasta el turno de las preguntas. Aunque no supo responder, el chófer de Planck se libró con picardía de la pregunta: &#8211; “Me sorprende que en una ciudad tan avanzada como Múnich me hagan una pregunta tan sencilla. Voy a pedirle a mi chófer que la responda.”</p>



<p>El conocimiento superficial es aquel que carece de entendimiento. El del chófer. Queda bien para soltar cuatro conceptos en la comida de amigos, pero a la mínima pregunta se desarma. No lo has comprendido a fondo pero tienes la ilusión de que lo sabes.</p>



<p>El conocimiento real, en cambio, es aquel que entiendes en profundidad. El de Planck. Te lo has ganado a través del esfuerzo que te ha llevado comprenderlo y ers capaz de responder dudas y preguntas sobre el tema.</p>



<p>Otro Nobel de Física, el carismático profesor Richard Feynman, se dió cuenta de que <strong>explicar las cosas con sencillez es de las mejores formas de aprender</strong>. Aunque no es tan fácil como leer de forma pasiva un libro, te permite aprender de forma mucho más profunda. Al saber explicarlo, conectas el conocimiento entre sí, lo que te permite saber cuando utilizarlo. El objetivo es pasar de nombres y datos aislados que se quedan en la superficie, a una red de conceptos que eres capaz de explicar.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1-1024x576.png" alt="Información vs conocimiento" class="wp-image-26597" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/informacionvsconocimiento-1.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Aunque sepas nombrarlo, <strong>si no puedes explicarlo de forma simple, posiblemente no lo conoces bien.</strong> Aquí tienes una pequeña lista de señales que suelen indicar que todavía no has entendido algo en profundidad:</p>



<ul>
<li>Usas palabras raras que no eres capaz de explicar.</li>



<li>Utilizas las mismas palabras que otro autor.</li>



<li>No eres capaz de explicarlo de diferentes maneras.</li>



<li>No puedes criticar ese algo de forma sólida.</li>



<li>Tu explicación no es entendible por un niño de cinco años o tu abuela.</li>
</ul>



<p>Para cerrar este primer obstáculo, me gustaría citar a un tercer premio Nobel de Física que resume la idea a la perfección:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“Cualquier idiota puede saber. El punto está en entender”.</p>



<p>Albert Einstein</p>
</blockquote>



<p>Entiende para superar el obstáculo de la ilusión de entender. Con las ideas de estos tres físicos, pasamos con el segundo obstáculo: las distracciones.</p>



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<h3 class="wp-block-heading">Las distracciones</h3>



<p>Vivimos rodeados de distracciones: mensajes de WhatsApp, likes en Instagram, mensajes en Twitter o la bandeja de entrada del correo. Entre tanto ruido es imposible concentrarse en la señal. Con tanta distracción, no puedes activar tu modo concentrado para aprender; y sin periodos intensos de concentración, no hay aprendizaje.</p>



<p>En su libro <em>Deep Work</em>, Cal Newport recoge esta idea del poder de la concentración en pleno siglo XXI. Este trabajo profundo tiene tres características:</p>



<ul>
<li>Tiene valor. Sin concentración profunda no puedes desarrollar las dos habilidades clave para navegar por esta nueva economía: aprender rápidamente habilidades complicadas y producir a un gran nivel tanto en calidad como en cantidad.</li>



<li>Es raro. Vivimos en entornos donde la atención fragmentada es la norma. Reunión por aquí, llamada por allá, revisar las redes sociales cada hora y responder cada 10 minutos a la bandeja de entrada del correo. ¿Y la concentración para cuándo?</li>



<li>Da sentido a lo que hacemos. Cuando consigues llegar al estado de <em>flow</em> en una tarea, se te olvida el resto del mundo. Estás inmerso en la tarea, disfrutándola, sintiendo que lo que haces tiene realmente un sentido. A nuestra mente le gustan los retos y <strong>el sentimiento de concentrarte profundamente en una tarea es, en sí mismo, satisfactorio</strong>.</li>
</ul>



<p>La teoría está muy bien y Cal lo sabe, pero sin práctica de poco sirve. El segundo bloque del libro está repleto de estrategias y consejos para crear este trabajo profundo. Aquí recojo las 7 tácticas que considero más útiles:</p>



<ol>
<li>Tu disciplina es limitada. Crea rutinas y rituales que minimicen la cantidad de disciplina necesaria para entrar en este modo concentrado.</li>



<li>Crea una cadena de trabajo profundo. Bloquea cada día períodos de tiempo concretos dedicados única y exclusivamente a aprender los conceptos más complicados. Tu trabajo es no romper la cadena de trabajo profundo.</li>



<li>Define dónde, por cuánto tiempo y cómo vas a empezar a trabajar, y cómo vas a apoyar tu sesión de trabajo profundo. Empieza experimentando hasta que encuentres el ritual perfecto. Mis aliados para una buena sesión de trabajo profundo son café y agua. Elige los tuyos y tenlos a mano para evitar distraerte.</li>



<li>Sé un vago. Márcate una hora al día donde dejes de hacer cosas. Además de activar el modo difuso y continuar aprendiendo, recuperarás energía para volver a entrar en modo concentrado al día siguiente.</li>



<li>Planifica tus distracciones. Encaja tus distracciones en los descansos del modo profundo. Anticípate. Es más fácil resistir la tentación si sabes que la vas a cumplir luego.</li>



<li>Utiliza solo las herramientas digitales que te sumen. Cal es anti-redes sociales, ni las tiene, ni nos anima a tenerlas. Aunque no me sitúo tan al extremo como él, creo que la idea de aplicar consciencia sobre el uso de la tecnología es fundamental para no malgastar el tiempo. Antes de usar una herramienta pregúntate: ¿Me aporta más de lo que me quita? Si la respuesta es no…</li>



<li>Planifica el tiempo para el trabajo poco profundo. Muy en la línea de planificar tus distracciones. Hay tareas que todos tenemos que hacer pero que no requieren de concentración. Responder correos es el claro ejemplo. Establece un horario para ello.</li>
</ol>



<p>Creando espacio para el trabajo profundo y protegiéndolo de las distracciones, superarás este segundo obstáculo. Tendrás a tu disposición bloques de tiempo en los que dirigir tu atención y tus energías a aquello que quieres aprender. Vamos a por el tercero.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading">Tus aprendizajes anteriores</h3>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“La cosa más difícil del mundo no es que las personas acepten nuevas ideas, sino hacerles olvidar las viejas”.</em></p>



<p>John Maynard Keynes</p>
</blockquote>



<p>Hay una creencia común de que quién más sabe, más facilidad tiene para aprender. Es cierto, pero con matices. <strong>Saber más de un tema</strong> facilita que aprendas más de ese tema en concreto o de otros relacionados, pero <strong>no te da habilidades superiores para aprender cualquier cosa</strong>. Manejar el latín no te facilita aprender matemáticas. Conocer la mecánica cuántica no te facilita aprender griego.</p>



<p>En ocasiones, incluso pueden ser un obstáculo para aprender. Esto se conoce como transferencia negativa: ese punto donde tus conocimientos anteriores dificultan el aprendizaje de nuevas ideas.</p>



<p>Uno de los principales motivos de esta transferencia negativa es el sesgo de confirmación. Para evitar la disonancia cognitiva (la falta de coherencia entre las ideas que ya tenemos y las nuevas), <strong>buscamos información que refuerce lo que ya sabemos</strong>. La información contraria a lo que piensas siempre creerás que está sesgada, que no es válida o que tiene algún tipo de defecto que la hace inservible. En Google buscas lo que quieres encontrar, no la verdad.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion-1024x576.png" alt="Sesgo de confirmación" class="wp-image-26598" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/sesgodeconfirmacion.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Para hacer frente al sesgo de confirmación que tanto te puede dificultar el aprender nuevas ideas, te dejo esta lista de recomendaciones:</p>



<ul>
<li>No eres tus ideas. Aprende a separar tus ideas de tu identidad.</li>



<li>Sé consciente de que puedes equivocarte.</li>



<li>Exponte a información contraria. Lucha por salir de tu cámara de eco. Recuerda que tu <em>feed</em> de redes sociales no es la realidad.</li>



<li>Piensa en grises, no en blanco y negro. Introduce la probabilidad en tu forma de pensar.</li>



<li>Rodéate de un abogado del diablo. Personas que te lleven la contraria y que te cuestionen. Amigos que prefieran decirte la verdad a regalarte los oídos.</li>



<li>Reflexiona sobre la información que te llega. Separa el componente emocional de la información. La verdad no siempre es agradable.</li>
</ul>



<p>Con estos consejos para hacer frente al sesgo de confirmación, podrás reducir el impacto negativo de tus aprendizajes anteriores en los nuevos. Estás preparado para enfrentarte al siguiente obstáculo: la carga cognitiva.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h3 class="wp-block-heading">La carga cognitiva</h3>



<p>¿Recuerdas la memoria de trabajo? Piensa que es un vaso que puede llenarse de:</p>



<ol>
<li>Carga intrínseca: la información del propio objeto de aprendizaje.</li>



<li>Carga ajena: distracciones que provienen de fuera del objeto de aprendizaje. Por ejemplo, cuando llama al timbre el repartidor de Amazon.</li>



<li>Carga relevante: la manipulación de la información necesaria para aprender. Pensar, razonar y crear conexiones en torno al objeto de aprendizaje, desgasta.</li>
</ol>



<p>Si la suma de las tres cargas supera la capacidad del vaso, se sale y el aprendizaje sale perjudicado. Esto que te acabo de explicar se conoce como&nbsp;<strong>teoría de la carga cognitiva</strong>. La idea práctica de esta teoría es que debemos <strong>orientar toda la carga cognitiva posible al aprendizaje</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva-1024x576.png" alt="Teoría de la carga cognitiva" class="wp-image-26599" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva-1024x576.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva-300x169.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva-768x432.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva-1536x864.png 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/cargacognitiva.png 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Invirtiendo el problema, debemos evitar cualquier tipo de carga que dificulte el aprendizaje. Puesto que la carga relevante es imprescindible, me voy a centrar en cómo gestionar la carga intrínseca y la carga ajena.</p>



<ul>
<li>La <strong>carga ajena</strong> es la más fácil de gestionar: hay que intentar&nbsp;<strong>eliminarla</strong>. Lo único que hace es robarnos espacio para aprender cosas. Y el espacio, es justo lo que más nos falta. Los consejos del obstáculo de ‘<em>Las distracciones’</em> pueden ayudarte a eliminar la carga ajena.</li>



<li>La <strong>carga intrínseca</strong> también puede ser un problema. Para solventarlo tenemos que&nbsp;<strong>dosificar las nuevas ideas</strong>, fragmentando el objeto de conocimiento en partes y <strong>digerirlo poquito a poco</strong>. La fragmentación y el orden de las ideas debe tener sentido. No te olvides de Pareto, primero la base para poder conectar los detalles.</li>
</ul>



<p>Orientada toda la carga cognitiva al aprendizaje, podemos pasar al último obstáculo del aprendizaje: el conformismo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<p><strong>El conformismo</strong></p>



<p>Posiblemente te suene el concepto de las 10.000 horas: esa cantidad de práctica que separa a los expertos de los principiantes. El culpable: Malcolm Gladwell en su libro <em>Fueras de serie</em>. ¿Culpable? ¿Entonces el tiempo no importa?</p>



<p>No. <strong>El tiempo es necesario, pero por sí sólo no basta</strong>. No aprenderás física cuántica consumiendo material de forma pasiva. La práctica es necesaria, pero no sirve cualquier práctica. Anders Ericsson en su libro <em>Peak: Secrets from the New Science of Expertise</em>, diferencia entre tres tipos de práctica:</p>



<ul>
<li>La práctica sencilla. Repetir una y otra vez la misma acción. A diferencia de lo que muchos piensan, no sirve para mejorar de forma sostenida en el tiempo. Para lo que si que sirve es para que dicha acción se convierta en un hábito. Como dice la profesora de programación estadounidense Kathy Sierra: <em>“La práctica no lo hace perfecto. La práctica lo hace permanente.”</em></li>



<li>La práctica con propósito. No solo repites, si no que en cada repetición te esfuerzas conscientemente por salir de tu zona de confort. Te marcas objetivos específicos en cada sesión e incorporas <em>feedback</em> para mejorar en futuras repeticiones.</li>



<li>La práctica deliberada. Si además de las 3 características de la práctica con propósito, existe un método de enseñanza o entrenamiento para desarrollar dicho conocimiento o habilidad, nos encontramos ante la práctica deliberada.</li>
</ul>



<p>El conformismo suele llevarnos a la mera repetición. Acabas automatizado la lectura, el escuchar un podcast o el ver vídeos de YouTube de fondo. Si lo que quieres es aprender más, <strong>tienes que hacer un esfuerzo consciente por salir tu zona de confort y llevar tus capacidades al máximo</strong>. Para ello:</p>



<ul>
<li>Márcate objetivos a la hora de aprender. ¿Qué quieres aprender al leer esta guía? ¿Qué vas a aplicar en tu día a día? ¿Vas a hacer algo con el conocimiento que consumes?</li>



<li>Busca feedback. El camino del autodidacta es muy solitario. Busca compañeros con los que aprender, comunidades en las que realizar preguntas o, idealmente, un maestro o mentor que te de feedback totalmente individualizado. Mi forma de recibir feedback es compartir lo que aprendo. Prueba de ello es esta guía, el propio proyecto de El Rincón de Aquiles o mi newsletter semanal Aprendizaje Infinito.</li>



<li>Si existe un plan de entrenamiento efectivo, o puedes desarrollarlo con un experto en el tema, hazlo. <strong>Es mejor tener un plan de aprendizaje que no tenerlo.</strong> Y si ya está probado, pues mejor.</li>
</ul>



<p>Te dejo otros dos consejos extra para cerrar este apartado. El primero: <strong>aumenta la intensidad todo lo posible</strong>. Sal de tu zona de confort, pero sin pasarte. Tan malo para aprender es el conformismo como el quemarte.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-1024x576.jpg" alt="La zona de aprendizaje" class="wp-image-27325" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-1024x576.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-300x169.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-768x432.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-1536x864.jpg 1536w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje-600x338.jpg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2022/01/zona-de-aprendizaje.jpg 1920w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El segundo, <strong>acorta todo lo posible el tiempo entre la acción y el feedback</strong>. Me explico. Si para hacer esta guía puedo pasarle el primer borrador a alguien, cuanto antes, mejor. Pobres de mi novia y de David que tienen que releer esta guía varias veces antes de que puedas leerla.</p>



<p>Doy por acabada esta guía sobre aprender a aprender pero…</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity"/>



<h2 class="wp-block-heading">El camino del Aprendizaje Infinito</h2>



<p>El aprendizaje no acaba aquí. Nunca acaba. Es un juego infinito: el juego del Aprendizaje Infinito. Además de tener acceso a esta guía siempre que quieras, cada miércoles, recibirás un correo para seguir aprendiendo juntos.</p>



<p>Llevo cerca de dos años creando contenido y me gustaría dejarte algunas recomendaciones y recursos para que sigas profundizando en el mundo del aprendizaje.</p>



<p><strong>En formato podcast:</strong></p>



<ul>
<li><a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/ramon-nogueras-psicologia/">Con el psicólogo Ramón Nogueras</a> hablamos sobre el sesgo de confirmación, el mayor culpable de que tus aprendizajes anteriores te jueguen malas pasadas.</li>



<li><a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/corti-educacion-y-emprendimiento/">Con Corti</a> hablamos sobre la educación tradicional, sus problemas y algunas posibles alternativas al futuro educativo.</li>



<li>Con <a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/alvaro-opk/">Álvaro OPK</a> hablamos sobre las diferencias entre formación tradicional y reglada (ha realizado un doctorado), y sus estrategias para aprender online cualquier tema.</li>



<li><a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/aprende-a-aprender/">A los dos modos del cerebro</a>, una de las ideas fundamentales para entender cómo aprendemos, le dedicamos un episodio.</li>



<li><a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/practica-deliberada/">A la práctica deliberada</a>, la forma de enfrentar el conformismo, le dedicamos otro.</li>



<li>Y además de las anécdotas que has leído sobre los físicos, recogimos alguna otra en el episodio <a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/como-aprenden-genios-fisica/">‘Aprende como los grandes genios de la Física’</a>.</li>
</ul>



<p><strong>Para seguir leyendo en el blog de El Rincón de Aquiles:</strong></p>



<ul>
<li>Pensar es indispensable si quieres aprender. En este artículo te contamos <a href="https://elrincondeaquiles.com/pensar-mejor/">cómo pensar mejor a través de 9 consejos para conectar ideas.</a></li>



<li>Al genio de la Física, Richard Feynman, y a su técnica, les dedicamos <a href="https://elrincondeaquiles.com/tecnica-feynman/">este artículo</a>. Aprender enseñando, como yo con esta guía.</li>



<li>Uno de los grandes genios de nuestro tiempo tiene una forma de razonar peculiar que tiene bastante que ver con el aprendizaje. <a href="https://elrincondeaquiles.com/razonar-primeros-principios/">Razona como Elon Musk</a>, desde primeros principios.</li>
</ul>



<p><strong>Más lecturas sobre aprendizaje:</strong></p>



<ul>
<li>Sobre la memoria y su funcionamiento escribí <a href="https://aprendizajeinfinito.substack.com/p/memoria">esta edición de Aprendizaje Infinito</a>.</li>



<li>Sobre por qué competir es de perdedores escribí <a href="https://aprendizajeinfinito.substack.com/p/peter-thiel-competencia">esta otra edición de Aprendizaje Infinito</a>.</li>



<li>Sobre el sesgo de confirmación, uno de los grandes obstáculos del aprendizaje, escribí <a href="https://aprendizajeinfinito.substack.com/p/sesgo-confirmacion">esta edición de Aprendizaje Infinito</a>.</li>



<li>Sobre una visión general del aprendizaje, <a href="https://fs.blog/learning/">este artículo de Farnam Street</a> (inglés)</li>



<li>Sobre la diferencia entre saber el nombre y conocer algo de verdad, <a href="https://fs.blog/two-types-of-knowledge/">este otro artículo de Farnam Street</a> (inglés)</li>
</ul>



<p>Si buscas una <strong>comunidad de la que recibir feedback</strong> y en la que seguir aprendiendo, por aquí tienes <a href="https://t.me/+q1ust8yF9_4yMjVk">nuestro grupo de Telegram</a>.</p>



<p>Y para cerrar, los <strong>libros que han inspirado estas ideas</strong>:</p>



<ul>
<li>Sobre el ikigai, <em><a href="https://amzn.to/3oexnkK">Ikigai: los secretos de Japón para una vida larga y feliz</a></em> de Hector García y Francesc Miralles</li>



<li>Sobre el talento y la capacidad de aprendizaje, <em><a href="https://amzn.to/3gaXDIo">Todo se puede entrenar</a></em> de Toni Nadal</li>



<li>Sobre aprendizaje basado en ciencia, <em><a href="https://amzn.to/3IOnxxI">¿Cómo aprendemos?</a></em> de Héctor Ruiz.</li>



<li>Sobre experiencias y estrategias para aprender, <em><a href="https://amzn.to/3gczssY">Mindshift</a></em> de Barbara Oakley.</li>



<li>Sobre cómo alcanzar los niveles más altos en una campo, <em><a href="https://amzn.to/3soMV6O">Mastery</a></em> de Robert Greene.</li>



<li>Sobre la práctica deliberada y con propósito, <em><a href="https://amzn.to/3rsQE3W">Peak: Secrets from the New Science of Expertise</a></em> de Anders Ericsson.</li>



<li>Sobre el modo concentrado, <em><a href="https://amzn.to/3uoqpgH">Deep Work</a></em> de Cal Newport.</li>



<li>Sobre las ideas de competencia, <em><a href="https://amzn.to/3ulXV7s">De Cero a Uno</a></em> de Peter Thiel.</li>



<li>Sobre amplitud, <em><a href="https://amzn.to/3uvY3kL">Range</a></em> de David Epstein.</li>



<li>Sobre el concepto de las 10.000 horas, <em><a href="https://amzn.to/3uvXQht">Fueras de serie</a></em> de Malcolm Gladwell.</li>
</ul>



<p>Nos leemos y escuchamos pronto. Hasta entonces, no dejes de aprender.</p>



<p>Sergio -.</p>
<p>La entrada <a href="https://elrincondeaquiles.com/aprende-a-aprender/">Guía práctica para aprender a aprender</a> se publicó primero en <a href="https://elrincondeaquiles.com">El Rincón de Aquiles</a>.</p>
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		<title>¿Cómo decidimos?</title>
		<link>https://elrincondeaquiles.com/como-decidimos/</link>
					<comments>https://elrincondeaquiles.com/como-decidimos/#respond</comments>
		
		<dc:creator><![CDATA[David Valero]]></dc:creator>
		<pubDate>Sun, 03 Mar 2024 15:55:25 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pensar mejor]]></category>
		<category><![CDATA[destacado]]></category>
		<category><![CDATA[modelos mentales]]></category>
		<category><![CDATA[toma de decisiones]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>Tomar decisiones no es fácil. Y si hablamos de tomar buenas decisiones, la dificultad aumenta.&#160;Tomar una decisión significa tener la capacidad de elegir entre varias opciones. Tomar la mejor decisión es saber elegir la mejor opción. Tomamos alrededor de 35.000 decisiones a lo largo del día. Además, nuestro cerebro toma más del 99% de forma [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://elrincondeaquiles.com/como-decidimos/">¿Cómo decidimos?</a> se publicó primero en <a href="https://elrincondeaquiles.com">El Rincón de Aquiles</a>.</p>
]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p>Tomar decisiones no es fácil. Y si hablamos de tomar buenas decisiones, la dificultad aumenta.&nbsp;Tomar una decisión significa tener la capacidad de elegir entre varias opciones. <strong>Tomar la mejor decisión es saber elegir la mejor opción.</strong></p>



<p>Tomamos alrededor de 35.000 decisiones a lo largo del día. Además, nuestro cerebro toma más del 99% de forma automática. Abrir una puerta o apagar el despertador son algunos ejemplos cotidianos de estas decisiones que tomas en milésimas de segundos sin ser consciente de ellas.</p>



<p>La mayoría de las decisiones que tomas a lo largo del día son intrascendentales. Decidir que pantalones te vas a poner para ir a trabajar mañana no cambiará mucho el trascurso de tu vida. Pero a lo largo de los años tendrás que tomar decisiones mucho más importantes que podrían suponer un giro radical de los acontecimientos. <strong>La capacidad que tengas para tomar la mejor decisión en esos momentos marcará la diferencia.</strong></p>



<p>Imagina que tienes pensando dar un cambio profesional. Se presentan ante ti dos opciones. La primera oferta profesional duplica el salario de la segunda, pero sientes que no estás preparado para asumir tanta responsabilidad. El miedo te paraliza. La segunda oferta no requiere de tanta responsabilidad en tus funciones, aunque el salario es proporcional por esa misma razón. ¿Difícil decisión, verdad? Este ejemplo es una de las muchas situaciones cotidianas que se pueden presentar en tu día a día donde deberás tomar decisiones que podrán cambiar el transcurso de tu vida.</p>



<p>Entender cómo funciona el <strong>juego de la toma de decisiones</strong>, te convertirá en un mejor jugador con mayor probabilidad de ganar cada partida.</p>



<p>El objetivo de esta <strong>guía-artículo</strong> es que entiendas todo lo que ocurre en tu cerebro cuando tomas una decisión. Conocerás:</p>



<ol>
<li>Los 2 «sistemas» a la hora de tomar una decisión.</li>



<li>La importancia de tus emociones a la hora de decidir.</li>



<li>¿Razón o emoción? Ambas juegan un papel importante en tus decisiones. Conoce como sacar ventaja de cada una.</li>



<li>La moral y el grupo también influyen en tus decisiones.</li>
</ol>



<p>Estás a punto de tomar una buena decisión <img src="https://s.w.org/images/core/emoji/15.0.3/72x72/1f642.png" alt="🙂" class="wp-smiley" style="height: 1em; max-height: 1em;" /></p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Cómo decidimos?</h2>



<p><strong>Los seres humanos hemos tomado decisiones y pensado en cómo las tomamos desde que tenemos uso de razón.</strong> Durante los últimos siglos se han elaborado muchas teorías sobre cómo decidimos. Hasta hace unas pocas décadas, acceder a las profundidades del cerebro era una tarea imposible. Los pensadores basaban sus hipótesis sobre como decidimos en supuestos sobre lo que realmente ocurría en nuestras cabezas. No se podía comprobar su veracidad. No había suficientes estudios ni experimentos al respecto.</p>



<p>Desde la época de los pensadores clásicos griegos, estas suposiciones han girado en torno a la hipótesis de que los seres humanos somos seres racionales, y por lo tanto, tomamos decisiones en base a la razón: cuando tomas una decisión, lo haces de manera totalmente consciente, lógica y reflexiva.</p>



<p>Esta idea subyace a las filosofías de Platón y Descartes y constituyó los cimientos de la economía moderna.</p>



<p>Herbert Simon <strong>—premio Nobel de economía en 1978—</strong> afirmó en su primer libro <em>Comportamiento administrativo</em> que las personas&nbsp;tomamos decisiones de forma parcialmente irracional&nbsp;a causa de nuestras limitaciones cognitivas, de información y de tiempo. A esta afirmación le puso nombre: <strong>la teoría de racionalidad limitada</strong>. En otras palabras, somos seres mucho más emocionales de lo que pensábamos hasta hace solo unas décadas.</p>



<p>El modelo de racionalidad limitada afirma que las personas usamos los heurísticos a la hora de encontrar soluciones.&nbsp;Los <strong>heurísticos son reglas generales que usamos para resolver problemas</strong>, un atajo mental de nuestro pensamiento. Aunque pueden ser útiles en muchos casos, en otros producen sesgos cognitivos, es decir, desviaciones sistemáticas en el razonamiento.</p>



<p>Algo más tarde, Daniel Kahneman <strong>—el primer psicólogo al que le dieron un premio Nobel de Economía—</strong> introdujo en su famoso libro <em>Pensar rápido, pensar despacio</em> la hipótesis de que los seres humanos tenemos dos sistemas a la hora de decidir.</p>



<ul>
<li><strong>El sistema 1</strong>, también llamado pensamiento rápido, es automático, emocional, no requiere esfuerzo mental y saca conclusiones de manera automática. Es el responsable de crear sensaciones, intuiciones e intenciones erróneas. No por esto es malo <em>per se</em>. No olvides que estás aquí gracias al proceso evolutivo de los sesgos cognitivos en tu ADN.</li>



<li>Por otro lado, <strong>el sistema 2</strong>, también llamado pensamiento lento, es reflexivo y racional. Aunque es el responsable de las actividades mentales que exigen más esfuerzo, suele estar en modo de mínimo esfuerzo y solo se activa ante actividades que requieren un esfuerzo mental.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="400" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2024/03/sistemas-toma-de-decisiones.jpg" alt="" class="wp-image-28710" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2024/03/sistemas-toma-de-decisiones.jpg 800w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2024/03/sistemas-toma-de-decisiones-300x150.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2024/03/sistemas-toma-de-decisiones-768x384.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2024/03/sistemas-toma-de-decisiones-600x300.jpg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p></p>



<p>En la actualidad, gracias a los avances tecnológicos y multitud de investigaciones, el ser humano ha podido observar por primera vez lo que ocurre en nuestro cerebro cuando tomamos una decisión. <strong>La primera conclusión al respecto es que no estamos diseñados para ser seres racionales, es decir, que no somos seres vivos que solo usen la razón.</strong> Estamos diseñados para sobrevivir y perpetuarnos. Y las emociones han jugado un papel fundamental para alcanzar ambos objetivos.</p>



<p>Cuando tomas una decisión, tu cerebro activa diversos <strong>neurotransmisores</strong>. Siendo pragmáticos, se activan tus <strong>emociones</strong>. Aunque intentes ser razonable y comedido, estos impulsos emocionales permearán en tu decisión. No te puedes escapar de ellos.</p>



<p>Sin embargo, esto no significa que nuestro cerebro esté programado para tomar siempre las mejores decisiones. Entra a cualquier librería y acércate a la sección de desarrollo personal, te encontrarás decenas de libros que hablan de la intuición y las emociones como una panacea milagrosa. Libros abanderados con el lema <em>“déjate llevar por el corazón”</em>.</p>



<p>No me malinterpretes, estoy seguro de que estos libros han ayudado a muchísimas personas a encarrilar sus vidas, pero sé precavido con estos mantras, a veces los sentimientos <strong>—que no son otra cosa que como percibimos las emociones—</strong> pueden jugarnos malas pasadas e incitarnos a cometer toda clase de errores previsibles.</p>



<p>Ni blanco ni negro.</p>



<p>Ni razón, ni emoción; ambos.</p>



<p><strong>Si de verdad quieres tomar buenas decisiones vas a necesitar a los dos jugadores de la partida: la razón y las emociones.</strong> Durante mucho tiempo, han existido interminables debates donde se exponía la naturaleza humana como una dicotomía. O somos seres raciones o irracionales. O nos basamos en los datos y estadísticas o actuamos por instintos.</p>



<p>Estas dicotomías son falsas y destructivas. No existe un solo camino para que puedas tomar siempre una decisión acertada. El mundo real es demasiado complejo para eso. <strong>Algunas veces reflexionaremos largo y tendido sobre las opciones y otras deberemos escuchar a las emociones.</strong> El verdadero secreto está en saber cuando usar cada “modo” de pensamiento. Y comprender que muchas veces no podremos siquiera elegir un modo de pensamiento.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Cerebro racional vs cerebro emocional</h2>



<p>El misterio de cómo tomamos decisiones es uno de los más antiguos de la mente. Las decisiones que tomas te definen, pero estoy seguro de que no te has parado a pensar que sucede realmente en tu cabeza cuando decides.</p>



<p>A <strong>Platón</strong> le gustaba hablar de la toma de decisiones en términos épicos, como una batalla campante entre la razón y la emoción, con victoria aplastante de la primera, por supuesto. Recuerda que hasta hace tan solo unas pocas décadas, toda la literatura y la creencia popular afirmaban que la razón siempre se imponía ante las emociones.</p>



<p>Platón imaginaba la mente como un carro tirado por dos caballos. El cerebro racional, es quien conduce el carro y sostiene las riendas de ambos caballos. Si los caballos se descontrolan, el conductor solo necesitar tirar de las riendas para retomar el control.</p>



<p>Uno de los caballos está bien criado y se porta bien, pero incluso el mejor auriga[3] tiene dificultades para controlar al otro caballo. <em>«Él es de una raza innoble»</em> decía Platón.</p>



<p>Platón lo describía así: «<em>Tiene un cuello de toro, nariz respingona, piel negra y ojos blancos inyectados en sangre; compañero de alardes salvajes e indecencia, peludo alrededor de las orejas <strong>—</strong> sordo como un poste</em>*—** y apenas cede ante el látigo»*. Según Platón, este caballo obstinado representa las emociones negativas y destructivas. El trabajo del auriga es evitar que el caballo negro se desboque y hacer que ambos caballos avancen a la par.</p>



<p>Esta división de la mente de Platón se expandió en la cultura occidental. <strong>René Descartes</strong>, el filósofo con mayor influencia de la Ilustración, también estuvo de acuerdo con esta separación en dos. El dividió nuestro ser en dos sustancias: un alma capaz de razonar y un cuerpo lleno de “pasiones mecánicas”.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>“La razón es esclava de las pasiones”. <strong>David Hume.</strong></p>
</blockquote>



<p><strong>Thomas Jefferson </strong>esperaba que el «experimento estadounidense probaría que los hombres pueden ser gobernados solo por la razón y la razón».</p>



<p><strong>Immanuel Kant</strong> ideó el concepto del imperativo categórico de modo que la moral fuera la racionalidad.</p>



<p>Más cercano a nuestros tiempos, podemos encontrar al psicoanalista <strong>Sigmund Freud</strong>, quien actualizó la analogía de Platón y los caballos. Según Freud, el problema de todos los trastornos eran las emociones. Un defecto de fábrica con el que debíamos convivir.</p>



<p>Como verás, hasta no hace mucho, no había lugar para las emociones. Pobrecitas ellas.</p>



<p>Durante mucho tiempo, hemos menospreciado a nuestro cerebro emocional y echado la culpa de todos nuestros errores a los sentimientos. Como si estos no tuvieran que existir, como si hubiese sido mejor que no existieran.</p>



<p>Filosofías clásicas como el estoicismo también fueron precursoras de este tipo de pensamientos dogmáticos. Razón por encima de la emoción. Es cierto que el estoicismo se ha interpretado con el paso del tiempo de manera errónea. No pretendían suprimir las emociones, pero de alguna manera, en su forma de querer gestionarlas, buscaban anularlas.</p>



<p><strong>Estamos vivos gracias a las emociones, es hora de darles el protagonismo que se merecen.</strong></p>



<p>Si no fuera por las emociones, la razón no existiría en absoluto, tal y como demostró el neurocientífico Antonio Damasio: <em>“Cuando estamos aislados de nuestros sentimientos, las decisiones más banales se vuelven imposibles. Un cerebro incapaz de sentir no puede tampoco decidir.</em>”</p>



<p>Las investigaciones de Antonio Damasio en neurociencia ha demostrado que las emociones juegan un papel central en la cognición social y la toma de decisiones.&nbsp;Su trabajo ha tenido una gran influencia en la comprensión actual de&nbsp;<strong>los sistemas neuronales</strong>&nbsp;, que subyacen en la memoria, el lenguaje y la conciencia.</p>



<p>Todo sentimiento es, de hecho, un resumen de datos acumulados, algo así como una respuesta visceral a esa información a la que no podemos acceder directamente. Si de pequeño te quedaste encerrado en un ascensor y lo pasaste mal, es probable que desde entonces le tengas pánico a los ascensores. Ese temor es fruto de tus experiencias pasadas.</p>



<p>Más allá de las teorías que sitúan la razón como único motor de la toma de decisiones, cualquier tipo de pensamiento requiere sensaciones y sentimientos, pues estos son los te permiten comprender toda la información que no eres capaz de abarcar de manera directa. Sin la emoción, la razón es incapaz.</p>



<p>Pero hablar así de las emociones sería quedarse en la primera capa de la cuestión. Lo que sientes cuando estás feliz realmente tiene mucho más que ver con unos neurotransmisores que libera tu cuerpo. Y es que algunos de ellos, como la dopamina, tienen un gran importancia en tus decisiones.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Aprender de los errores</h2>



<p>La <strong>dopamina </strong>es uno de los muchos neurotransmisores que usan las neuronas para comunicarse entre ellas. <strong>Esta sustancia produce lo que conocemos como el sentimiento de felicidad,</strong> pero este neurotransmisor ayuda también a regular todas nuestras emociones.</p>



<p>Un exceso de dopamina puede dejarte paralizado. Es lo que ocurre con las drogas, que hacen que el cerebro libere este neurotransmisor en exceso y dejarte K.O. <strong>La dopamina es una molécula que nos ayuda a decidirnos entre varias opciones.</strong> Vamos a ver porqué.</p>



<p>El proceso de la toma de decisiones empieza siempre con fluctuaciones de la dopamina. Las neuronas dopaminérgicas [4] generan continuamente patrones basados en la experiencia y en las expectativas creadas en un contexto dado: “si tal, entonces cual”. Si no se satisfacen las expectativas, las células dopaminérgicas se declaran en huelga. Envían una señal para dejar de generar dopamina.</p>



<p>Siempre que experimentamos algo inesperado, nuestro cortex cerebral se activa y las células cerebrales aumentan su actividad hasta producir una emoción intensa. Este proceso comienza en un área situada en el centro del cerebro, la corteza cingulada anterior (ACC), que está implicada en la&nbsp;detección de errores. Cuando se detecta alguna anomalía, esta preocupación se traduce inmediatamente en una&nbsp;señal somática (la forma en la que las emociones impactan en la percepción, evaluación, decisiones y comportamiento) mientras los músculos se preparan para&nbsp;actuar.</p>



<p>La corteza&nbsp;cingulada anterior también ayuda a recordar lo que las células dopaminérgicas acaban de aprender, lo que nos permite no repetir nuestros errores en el&nbsp;futuro. Con un ejemplo lo entenderás mejor.</p>



<p>Imagina que estás preparando unos macarrones a la carbonara para comer. El agua no hierve y no estás muy seguro de si se está calentando correctamente. Se te ocurre la brillante idea de comprobarlo por ti mismo. Metes el dedo en el agua. ¡Ups! Mala idea. Parece que el agua si que está caliente y está a punto de ebullición. Te has quemado. Pero también has aprendido y tu cerebro recordará la próxima vez que pienses meter el dedo en el agua de los macarrones que quizás no sea la mejor decisión. Buscarás otras alternativas.</p>



<p>Ahora puedes empezar a comprender la sensatez de tus decisiones. La actividad de las neuronas dopaminérgicas nos demuestra que los sentimientos no son solo reflejos de instintos animales. Las emociones humanas tienen su origen en las predicciones de células cerebrales que están continuamente ajustando sus conexiones para reflejar la realidad. Cada vez que cometemos un error o nos encontramos con algo nuevo, nuestras células cerebrales están atareadas efectuando cambios en sí mismas, para luego poder utilizar esa experiencia en un futuro.</p>



<p>Una vaga sensación de incomodidad, por ejemplo, es una parte esencial del proceso en la toma de decisiones. Incluso cuando creemos no saber nada, nuestro cerebro sabe algo y es posible que haya sido almacenado gracias a experiencias anteriores. <strong>Confiar en las emociones requiere reflexión constante</strong>; la intuición inteligente es el resultado de la práctica reflexiva sobre la propia conducta.</p>



<p>El físico Niels Bohr&nbsp;definió una vez al experto como: <em>“La persona que ha cometido todos los errores que pueden cometerse en un ámbito muy pequeño”</em>. La pericia es simplemente la sabiduría que surge de la experiencia, que luego será procesada. Los errores, por lo tanto, son un paso necesario a la hora de alcanzar sabiduría en la toma de decisiones. <strong>Los errores de predicción en una situación pasada pueden traducirse después en conocimiento útil.</strong></p>



<p>De&nbsp;todos modos, las emociones están muy lejos de ser perfectas. <strong>Hay determinadas circunstancias que producen cortocircuitos de forma sistemática en el cerebro emocional</strong>, lo que nos puede empujar a tomar decisiones poco acertadas, engañados por una&nbsp;sensación. Estos cortacircuitos también son conocidos como sesgos cognitivos.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El principal enemigo en tus decisiones: los sesgos cognitivos</h2>



<p>Confiar demasiado en la razón no es la mejor estrategia a la hora de tomar una buena decisión. Lo mismo pasará si te dejas llevar solamente por las emociones.</p>



<p><strong>El modelo de racionalidad limitada de Herbert</strong> ya nos avisaba de como funcionan los heurísticos y sesgos a la hora de buscar soluciones a un problema. Estos cortocircuitos del cerebro forman parte de nosotros y de nuestra evolución. Es imposible deshacerse de ellos, pero conocer como actúan en tu cerebro te dará algo de ventaja. El propio Kahneman, después de décadas de investigación sobre los sesgos cognitivos, dijo que no le han hecho más consciente de sus propios sesgos. Tenemos más facilidad para detectar los <strong>sesgos</strong> en los demás pero no en nosotros mismos.</p>



<p>Si tiro una moneda al aire y cae durante 10 veces seguidas cara, la mayoría de personas a las que les pregunte porque apostarían la siguiente vez que tire la moneda, no dudarían en decirme que por el lado opuesto, la cruz. La argumentación es clara: si ha salido 10 veces cara, la probabilidad de que salga cruz ahora es mucho mayor. Ya tenemos un cortocircuito aquí. La probabilidad sigue siendo del 50% [1] en cada lanzamiento de moneda. ¿Ves que sencillo es engañar a nuestro cerebro?</p>



<p>Para ser totalmente justo contigo, decirte que existen actualmente debates sobre hasta que punto, los sesgos cognitivos que forman parte de nuestra naturaleza humana, se pueden considerar como algo irracional; que están totalmente fuera del uso de la razón.</p>



<p>Existen multitud de sesgos cognitivos que nos pueden dificultar tomar buenas decisiones, pero hay cinco concretamente que se repiten a menudo y conocerlo te darán ventaja a la hora de decidir:</p>



<ol>
<li>Sesgos de supervivencia.</li>



<li>Aversión a la pérdida.</li>



<li>La heurística de disponibilidad.</li>



<li>Sesgo de anclaje.</li>



<li>Sesgos de confirmación.</li>
</ol>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sesgo de supervivencia</strong></h3>



<p>¿Cuantas veces has escuchado los nombres de Jeff Bezos o Steve Jobs como ejemplos de jóvenes emprendedores que empezaron su negocio en un garaje y se hicieron millonarios a los años? Ya respondo por ti: muchas. Pero ahora dime, ¿cuántas veces has escuchado o visto ejemplos de todas aquellas personas que hicieron lo mismo pero no encontraron el éxito?</p>



<p><strong>El sesgo de supervivencia hace que te centres en los ganadores y te olvides por completo de los perdedores que están empleando la misma estrategia que los ganadores.</strong></p>



<p>Si entrenas como Messi, ¿piensas que vas a llegar a donde ha llegado el? Muy difícilmente podrás acercarte si quiera. Puede que haya miles de futbolistas que entrenen de manera muy similar a la de Messi, pero nunca llegarán a ser futbolistas profesionales, y menos aún, a convertirse en uno de los mejores de toda la historia.</p>



<p>Nunca nos hablan de los futbolistas que no llegaron a la cima. Solo conocemos noticias de los que sobreviven. De los Messi y de los Cristiano Ronaldo. Y aquí viene una de las razones por las que tomamos malas decisiones: sobrevaloramos erróneamente las estrategias, tácticas y consejos de un superviviente mientras ignoramos el hecho de que las mismas estrategias, tácticas y consejos no funcionaron para la mayoría de personas que lo intentaron.</p>



<p>Si Bill Gates y Mark Zuckerberg abandonaron la universidad y les ha ido tan bien, la conclusión rápida que podemos sacar es que no necesitas ir a la universidad para triunfar. ¿Y cuantos emprendedores dejaron la universidad para lanzar su proyecto antes y se han dado de hostias?</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Aversión a la pérdida</strong></h3>



<p>Nos duele más perder diez euros que la alegría de ganarlos. Las investigaciones y la experiencia empírica lo confirman.</p>



<p>Y por esta razón, <strong>nuestra obsesión con evitar pérdidas nos hace tomar muchas veces decisiones inútiles y sinsentido simplemente por mantener lo que ya poseemos.</strong></p>



<p>Todo esto tiene un origen evolutivo, como todos los sesgos cognitivos. Tener una ganancia podía hacernos tener una mejor vida pero no era una mejora muy relevante. En cambio, tener un riesgo o una pérdida si que podía condicionar en mayor medida nuestra capacidad de supervivencia. Y esta es la razón de que actualmente sigamos dándole mucha más importancia a las pérdidas que a las ganancias.</p>



<p>Daniel Kahneman y Amos Tversky hicieron un experimento en que pedían a los sujetos que si tiraban un moneda a cara y cruz y salía cara, les quitarían 10 dólares. En cambio, les preguntaron si salía cruz cuanto querían y la medía de lo que respondieron fue 25 dólares. Es decir, tenían una aversión a la perdida 2.5 veces mayor que a las ganancias. Algo totalmente irracional e ilógico, como remarcaron sus autores.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>La heurística de disponibilidad</strong></h3>



<p><strong>Es un error muy común que cometen nuestros cerebros al asumir que los ejemplos que vienen a nuestra mente con facilidad son los más importantes o veraces.</strong> Causalmente, los ejemplos que vienen a nuestra cabeza con mayor facilidad son a los que estamos más expuestos.</p>



<p>Una investigación realizada por Steven Pinker en la Universidad de Harvard ha demostrado que actualmente estamos viviendo en el momento menos violento de la historia.&nbsp;Hay más personas viviendo en paz ahora que nunca.&nbsp;Las tasas de homicidio, violación, agresión sexual y abuso infantil están disminuyendo.</p>



<p>Reconozco que hace unos años me sorprendí al escuchar esta información.&nbsp;Si este es el momento más pacífico de la historia, ¿por qué hay tantas guerras en este momento?&nbsp;¿Por qué cada vez que pongo las noticias, hablan sobre violaciones, asesinatos y delitos todos los días?</p>



<p>Bienvenido a la heurística de disponibilidad.</p>



<p>La respuesta es que no solo vivimos en el momento más pacífico de la historia, sino también en el momento mejor informado de la historia.&nbsp;La información sobre cualquier desastre o crimen está más disponible que nunca.&nbsp;Una búsqueda rápida en Internet arrojará más información sobre el ataque terrorista más reciente de la que podría haber entregado cualquier periódico hace 100 años.</p>



<p>El porcentaje general de eventos peligrosos está disminuyendo, pero la probabilidad de que la noticia de alguno de ellos llegue a tus oídos, no para de aumentar. Gajes de la hiperconectividad a la que estamos acostumbrados hoy en día.&nbsp;Y debido a que estos eventos están fácilmente disponibles en nuestra mente, nuestro cerebro asume que suceden con mayor frecuencia de la que realmente suceden.</p>



<p>Sobrevaloramos y sobrestimamos el impacto de las cosas que podemos recordar y subestimamos la prevalencia de los eventos de los que no escuchamos nada.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sesgos de anclaje</strong></h3>



<p>Si entras a una tienda y ves una camisa que te gusta pero cuesta 200€, te puede parecer demasiado cara para tu presupuesto. Pero si entras a una tienda, y ves esta camisa a 1000€ por primera vez, de repente la camisa de 200€ parece algo mucho mas razonable.</p>



<p>El sesgo de anclaje juega precisamente con esto. <strong>La primera información que llega a nuestro cerebro es la que usamos como referencia para futuras decisiones.</strong></p>



<p>Pasemos al último error y al que con más frecuencia caemos todos. Y aquí no se libra ni el apuntador. Pero conocerlo bien, hará que seas más consciente de cuando estés siendo presa de el. Aunque ya te avisamos, de que no siempre podrás prevenirlo. Te estoy hablando del sesgo de confirmación.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sesgo de confirmación</strong></h3>



<p>El padre de todos los sesgos.&nbsp;<strong>El sesgo de confirmación se refiere a nuestra tendencia a buscar y favorecer toda la información que confirme nuestras creencias y nuestras mierdas.</strong> Y no solo eso, también se ocupará de degradar y devaluar toda la información que vaya en contra de nuestras creencias.</p>



<p>Cuando una persona que cree firmemente que el cambio climático es un problema serio, solo va a buscar y leer historias que confirmen sus creencias preconcebidas. ¿Piensas que va a escribir en su buscador de internet favorito “porque el cambio climático es una mentira gubernamental”? Su cerebro no quiere leer argumentos en contra, estén o no en lo cierto. Lo único que quiere es continuar confirmando y apoyando su creencias actuales.</p>



<p>En cambio, otra persona que no crea que el cambio climático sea un problema real, solo buscará información que desmonte la veracidad del cambio climático y que lo tachen de mito. Como la otra persona, esta también continuará confirmando y apoyando sus creencias actuales.</p>



<p>¿Te parecen estúpidas estas personas? Siento decirte que tu y yo hemos hecho lo mismo multitud de veces. Estamos programados para seguir haciéndolo</p>



<p>Cambiar de opinión es más difícil de lo que parece.</p>



<p>No es natural para nosotros formular una hipótesis y luego probar que es falsa.&nbsp;En cambio, es mucho más probable que formulemos una hipótesis, asumamos que es cierta y solo busquemos información que la respalde.</p>



<p>La lista de sesgos cognitivos y cortocircuitos que puede cometer nuestro cerebro en el entorno actual es casi infinita. Si quieres conocer más sobre ellos, te dejo en las notas varias recomendaciones.</p>



<p>Queda claro que las emociones juegan un papel fundamente en nuestras decisiones y que las experiencias pasadas nos ayudan a tomar mejores decisiones futuras. Pero, ¿qué ocurre cuando nos topamos antes una situación nueva para nuestro cerebro? ¿Cómo interpretamos esa información para tomar una buena decisión? Sigue leyendo.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Metacognición</h2>



<p>¿Cómo podemos gestionar nuestras emociones? La respuesta es sencilla: pensando en ellas.</p>



<p>La corteza prefrontal nos permite a cada uno meditar sobre nuestra propia mente, una habilidad que los psicólogos denominan <strong>metacognición.</strong> La metacognición viene a ser la consciencia sobre nuestra propia consciencia.</p>



<p>Esta era una de las ideas del filósofo Aristóteles. En su <em>Ética a Nicómaco</em> propuso que la clave para cultivar la virtud era aprender a gestionar las pasiones. A diferencia de su maestro Platón, Aristóteles se dio cuenta de que la razón no siempre estaba en conflicto con la emoción.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Cualquiera puede enfadarse. Pero estar enfadado con la persona correcta, el nivel de enfado correcto, en el momento adecuado, con el propósito acertado y de la manera correcta, no es fácil”</em>.</p>
<cite> <strong>Aristóteles.</strong></cite></blockquote>



<p>Bueno, pues gracias a esta metacognición sabemos si estamos enfadados, si sentimos ira o alegría: todos los estados emocionales traen consigo conciencia de sí mismos, por lo que puedes ser capaz de intentar entender por qué estás sintiendo lo que estás sintiendo.</p>



<p>Como dijo el neurocientífico Joseph LeDoux:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“La ventaja (del cerebro emocional) es que al permitir que la evolución piense por ti al principio, básicamente ganas el tiempo que necesitas para pensar en la situación de la manera más razonable.”</em></p>
</blockquote>



<p>Hemos hablado de como las experiencias y errores pasados nos pueden ayudar en nuestra futura toma de decisiones a modo de “almacén de datos”. ¿Pero qué pasa cuando nos topamos con una situación que no hemos experimentado antes? <strong>Cuando las neuronas dopaminérgicas no tienen ni idea de qué hacer, de cómo actuar, es esencial intentar no hacer caso a nuestras emociones</strong>. En está situación probablemente las emociones nos puedan jugar una mala pasada, por lo que será conveniente pararnos a reflexionar y determinar si realmente tenemos almacenada alguna experiencia anterior que guarde relación con el problema que queremos resolver.</p>



<p>Quieto parado. Seguro que en más de una ocasión el pensar demasiado sobre una decisión se ha acabado convirtiendo el mayor problema que la propia decisión. Y es que el pensar demasiado nos puede paralizar.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El problema de pensar demasiado</h2>



<p>Creemos que una decisión reflexionada y racional será siempre mejor que una decisión tomada impulsivamente. Es normal que pensemos así ya que es el mantra que se ha extendido en las sociedades occidentales desde la Antigua Grecia. Las decisiones emocional tienen mala prensa.</p>



<p>La realidad del cerebro es que, a veces, <strong>la racionalidad llevada a extremos te puede perjudicar.</strong> Si te obsesionas con el cerebro racional, puedes cometer muchos errores al tomar decisiones. Estás pasando por alto el rol de las emociones en tu comportamiento. En vez de escoger la opción que te de la sensación de ser la mejor, tomas una decisión por lo que suena mejor en términos racionales. A todos nos ha pasado.</p>



<p>Y es que decisiones como elegir el color de tu coche no las puedes tomar de manera totalmente racional, por mucho que te empeñes.</p>



<p>Existe algo así como el exceso de análisis. Si pensamos demasiado en el momento inoportuno, nos&nbsp;aislamos de la sabiduría de nuestros sentimientos y de nuestras emociones, que evalúan mucho mejor las preferencias reales. Perdemos la capacidad de saber lo que realmente queremos, para centrarnos únicamente en aquello que parece tener sentido racionalmente hablando.</p>



<p>Y aún que hable siempre de la razón y la emoción como partes separadas, debes entender que ya hay <a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1037/1089-2680.11.2.155">estudios, como los llevados cabo en la Universidad de Columbia por el doctor Michel Puan</a>, que nos indican que debemos dejar de concebir lo emocional y lo racional de manera separada. Dicho de otro modo,&nbsp;<strong>las emociones también pueden ser lógicas y racionales</strong>.</p>



<p>Para entender como se comporta cada parte del puzzle, seguiré hablando de la razón y la emoción como entes diferentes. Eso sí, entes totalmente interconectados entre sí.</p>



<p>Y es que el peligro del exceso de información radica en que puede dificultar mucho el rendimiento. La corteza prefrontal es un suceso evolutivo extraordinario, pero debemos usarla con cuidado. Puede controlar pensamientos y ayudar a evaluar emociones, pero también paralizar. Existe un exceso de opciones en el entorno actual que vivimos y nuestra racionalidad no está adaptada a este entorno.</p>



<p>Cuando alguien cae en la trampa de pasar demasiado tiempo pensando, está utilizando el cerebro racional de forma equivocada. La corteza prefrontal no es capaz de manejar tanta complejidad por sí sola.</p>



<p><strong>Algunas de las decisiones más importantes que tomamos tienen que ver con el modo en el que tratamos al resto de personas.</strong> El ser humano es un animal social, provisto de un cerebro que determina la conducta social. Si entendemos cómo toma el cerebro estas decisiones, podemos llegar a comprender uno de los aspectos más excepcionales de la naturaleza humana: la moralidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Las decisiones morales</h2>



<p>Definir la moral es algo complejo así que usaré la misma definición que pone en la wikipedia para que partamos del mismo concepto.</p>



<p>Según la Wikipedia, la moralidad es un conjunto de costumbres y normas que se consideran buenas para dirigir o juzgar el comportamiento de las personas en una comunidad. En definitiva, <strong>la moralidad no es más que una serie de opciones sobre cómo tratar a las otras personas</strong>. Cuando actuamos de forma moral, como por ejemplo rechazar la violencia o ayudar a los más desprotegidos, estamos tomando decisiones que tienen en cuenta a los demás individuos, además de a nosotros mismos.</p>



<p>Estamos pensando en los sentimientos ajenos, compartiendo su estado de ánimo, algo que los psicópatas no pueden hacer, porque tienen dañado el cerebro emocional. Para un psicópata, en la violencia no hay nada intrínsecamente malo. Hacer daño a otro es solo un medio de conseguir lo que se quiere, una manera totalmente aceptable de satisfacer deseos.</p>



<p><strong>La ausencia de emociones vuelve incomprensibles los conceptos morales más básicos.</strong> Una razón más a tener en cuenta sobre la importancia de las emociones a la hora de decidir.</p>



<p>Los últimos estudios en neurociencia hablan de que cuando nos enfrentamos a un dilema moral, el inconsciente genera espontáneamente una reacción emocional. Estos instintos morales no son&nbsp;racionales, pero son esenciales para no cometer crímenes incalificables. Para las decisiones morales hace falta&nbsp;tener en cuenta a las otras personas.</p>



<p>Hay que compensar el egoísmo con algo de generosidad. En esencia, la toma de decisiones morales tiene que ver con la compasión y la comprensión. Aborrecemos la violencia. Tratamos a los otros con justicia porque sabemos cómo es que te traten injustamente. Rechazamos el sufrimiento porque somos capaces de imaginar lo que es sufrir.</p>



<p>El problema es que la comprensión no siempre es tan fácil como parece. El secreto del altruismo es que sienta bien. El cerebro está concebido de tal modo que los actos caritativos son placenteros.</p>



<p>Según Slovic, psicólogo de la Universidad de Oregón, el problema de las estadísticas es que no activan nuestras emociones morales. Las deprimentes cifras nos dejan fríos:&nbsp;nuestra mente no es capaz de comprender el sufrimiento a una escala tan grande. Por eso nos quedamos paralizados cuando un niño se cae en un pozo, pero hacemos la vista gorda ante millones de personas que mueren cada año por falta de agua potable. Y por eso donamos miles de dólares para ayudar a un solo huérfano de guerra que aparece en la portada de una revista, pero pasamos por alto los genocidios de Ruanda y Darfur.</p>



<p> El dicatador Josef Stalin lo resumió muy bien en una sola frase:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“Una única muerte es una tragedia, un millón de muertes es una estadística”.</em></p>
</blockquote>



<p>La compasión es uno de los instintos más básicos de la humanidad. Si una persona recibe amor en su infancia y no sufre ningún trastorno del desarrollo, su cerebro rechazará de forma natural la violencia. Esta conducta es precisamente una parte fundamental de quienes somos. La evolución nos ha programado para que nos preocupemos unos de otros.</p>



<p>A menudo, nos vemos inmersos en debates internos antes de tomar cualquier decisión. ¿Sigo con mi pareja o la dejo? ¿Cómo sabré si estoy realmente enamorado de ella? ¿Recojo la mesa ahora, aunque me de pereza, o lo dejo para cuando vuelva a casa y esté más cansado? Todas las decisiones que tomamos en la vida se enfrentan a un profundo debate: el nuestro.</p>



<h2 class="wp-block-heading">El debate en la toma de decisiones</h2>



<p>La decisiones que tomamos a lo largo del día surgen de un debate interno. Incluso las decisiones más triviales surgen de un intenso debate.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>“La cuestión es que la mayor parte del cálculo se lleva a cabo en un nivel emocional, inconsciente y no en un nivel lógico”.</em> </p>
<cite><strong>Antoine Bechara, profesor de psicología y neurociencia.</strong></cite></blockquote>



<p>Quizás la idea de ver a tu cerebro en un continuo debate sobre todas las decisiones que tomas no te aporté seguridad. Nos encantaría pensar que estamos completamente seguros de cualquier decisión que tomamos. Siento decirte que no es así.</p>



<p>Entonces, ¿cómo conseguimos conciliar las posturas enfrentadas? Si el cerebro siempre discrepa de sí mismo, ¿cómo puedes llegar a tomar una decisión? A primera vista, la respuesta parece evidente: hay que forzar un acuerdo.</p>



<p>El problema es que las ganas de terminar el debate a menudo llevan a desatender informaciones cruciales. Y esto se traduce en tomar decisiones poco acertadas.</p>



<p>Por ejemplo, en cuanto uno se identifica con un partido político, moldea el mundo para que se adapte a su ideología. ¿Te suena verdad? Y es en momentos así en los que la racionalidad llega a ser realmente un hándicap, pues nos permite justificar casi cualquier mierda. Se suele decir que las personas más inteligentes son las más vulnerables a caer en esta trampa, ya que son capaces de encontrar multitud de argumentos falaces que respalden sus creencias. Por muy equivocados que estén.</p>



<p>Siempre queremos tener razón y esto es peligroso cuando tenemos demasiadas áreas cerebrales “compitiendo” en nuestra cabeza. No es fácil tomar una decisión cuando la mente consta de tantas partes que compiten entre sí, por eso estar seguro de algo puede reconfortarnos tanto. La duda, no tanto. ¿Le hacemos caso al miedo o a la valentía? El miedo tiene un objetivo, que es salvaguardar nuestra supervivencia. ¿Cómo saber a quien hacerle caso entonces?</p>



<p>Debemos de obligarnos a nosotros mismos a pensar en la información en la que no queremos pensar, a prestar atención a los datos que&nbsp;perturban nuestras&nbsp;arraigadas&nbsp;creencias.&nbsp;Es posible corregir de manera consciente esta tendencia innata .A la hora de tomar una decisión, hay que oponer resistencia activa a las ganas de reprimir la discusión.</p>



<p>Ya has visto que son muchos los factores que influyen en nuestras decisiones. <strong>Nuestro cerebro, en realidad, es un órgano hiperconectado.</strong></p>



<p>Somos seres complejos y frágiles y no siempre tendremos el control absoluto sobre nuestra capacidad para decidir. Es imposible tener todos los datos necesarios y escaparnos de nuestros sentimientos o sesgos cognitivos para tomar siempre una buena decisión.</p>



<p>Esto los jugadores de poker lo saben muy bien. Conocen el juego a la perfección, pero han interiorizado que el error forma parte del juego. Algo que también saben es que si toman siempre una decisión óptima, aunque a veces no sea la acertada, la victoria en el largo plazo está asegurada.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Sé como un jugador de poker</h2>



<p>Veamos lo que pasa cuando, en el poker, un jugador decide subir una apuesta. Una decisión así puede significar algo simple: el jugador confía en sus cartas. O puede ser un farol, cuando el jugador intenta llevarse el bote intimidando a los otros jugadores para que pasen. ¿Cómo se distingue entre dos intenciones tan diferentes?&nbsp;Y es que en&nbsp;el poker lo más importante no es lo que contienen realmente las cartas, sino lo que la gente cree que contienen.</p>



<p>Una mentira bien contada es tan buena como la verdad. Por ese motivo los aspectos psicológicos del poker (las interpretaciones sutiles, los faroles convincentes, las intuiciones inexplicables) son tan importantes. Nos indican cuando hay que jugárselo todo a una pareja de reyes. En estas situaciones, probablemente es un error reflexionar de manera consciente acerca de todas las opciones, pues eso inunda la corteza prefrontal de demasiados datos.</p>



<p>Ya nos hemos acercado a cómo funciona realmente nuestro cerebro en la toma de decisiones.</p>



<p>La&nbsp;ciencia de la toma de decisiones es aún una ciencia joven. Los investigadores están solo empezando a entender cómo toma las decisiones el cerebro.</p>



<p>Las decisiones son los pasos que trazan tu camino. Algunas serán más acertadas que otras. Lo más importante es que no actúes de manera impulsiva. Pero ten cuidado con pensar demasiado. Ya has visto que esta práctica también te puede perjudicar a la hora de tomar una decisión.</p>



<p>Practica y mejora tu sintonía de tus deseos, experiencia e intuición. Emoción y razón nunca pueden ir por separado. En todas tus decisiones, ambas partes estarán presentes. Interiorízalo y entiende cuando debes hacer más caso a tu intuición o cuando una decisión merece ser reflexionada desde la razón. No es lo mismo decidir sobre cual va a ser tu desayuno de mañana que elegir una carrera donde vas a pasar los próximos cuatro años.</p>



<p>Si esta guía te ha sabido a poco, te voy a dejar una lista de recursos para que puedas seguir tirando de la manta. No te quedes aquí, y sigue buscando tu verdad.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Notas</h2>



<ol>
<li><em>En el mundo real, las probabilidades son de 51 % y 49 %, según si escogemos cara o cruz. Dicha afirmación nace de una investigación de un equipo de estudiantes de la Universidad de Stanford, que registró en vídeo miles de lanzamientos de moneda con cámaras de alta velocidad.</em></li>



<li><a href="https://www.renovartuvida.com/cerebro-compasivo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><u><em>Cerebro compasivo.</em></u></a></li>



<li><em>Un auriga era quien debía conducir la biga, vehículo ligero tirado por dos caballos, que era el medio de transporte de algunos romanos.</em></li>



<li><em>Las neuronas dopaminérgicas son las que aumentan la cantidad de dopamina en el cerebro.</em></li>
</ol>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Recursos</strong></h2>



<ol>
<li><a href="https://lamenteesmaravillosa.com/decisiones-emocionales-y-decisiones-racionales-hay-diferencia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Entrevista con Pablo Castañeda</a>, de Smart Sapiens donde hablamos sobre el cerebro y la metacognición.</li>



<li><a href="https://elrincondeaquiles.com/podcast/toma-mejores-decisiones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Podcast sobre sesgos cognitivos.</a></li>



<li>Sobre mejorar tus decisiones por defecto. <a href="https://jamesclear.com/design-default" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Artículo de James Clear</a> (en inglés).</li>



<li>Sobre como decidimos. Libro <em><a href="https://amzn.to/3MpxIeS" target="_blank" rel="noreferrer noopener">How we decide</a></em> de Jonah Lehrer.</li>



<li>Sobre el proceso de toma de decisiones. Libro <a href="https://amzn.to/3HANzDs" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Administrative Behavior</em></a> de Herbert Simon.</li>



<li>Sobre la toma de decisiones y los sesgos cognitivos. Libro <em><a href="https://amzn.to/3hwT37H" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Pensar rapido, pensar despacio</a> de</em> Daniel Kahneman.</li>



<li><a href="https://journals.sagepub.com/doi/10.1037/1089-2680.11.2.155" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Estudio sobre las decisiones emocionales racionales</a>.</li>



<li>Curso sobre toma de decisiones de Píldoras del conocimiento. <a href="https://pildorasdelconocimiento.com/cursos/sesgados/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Sesgagos: mejorando nuestra toma de decisión.</em></a></li>



<li>Sobre porque las personas inteligentes toman malas decisiones. <a href="https://nesslabs.com/decision-making" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Artículo de Ness Labs</a> (en ingles).</li>



<li>Sobre como tomar decisiones inteligentes. <a href="https://fs.blog/smart-decisions/#how_to_decide" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Artículo de Farnam Street</a> (en inglés).</li>
</ol>
<p>La entrada <a href="https://elrincondeaquiles.com/como-decidimos/">¿Cómo decidimos?</a> se publicó primero en <a href="https://elrincondeaquiles.com">El Rincón de Aquiles</a>.</p>
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		<title>Estoicismo en tiempos de pandemia</title>
		<link>https://elrincondeaquiles.com/estoicismo-covid-19/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Aguayo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Aug 2023 00:46:32 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[estoicismo]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este artículo veremos cómo utilizar el estoicismo en tiempos de pandemia. Para ello, nos valdremos de cuatro herramientas que nos permitirán tomar el control de nuestras emociones ante toda complicación que nos pueda plantear una pandemia mundial. El problema Durante prácticamente todo el año 2020 y a raíz de la pandemia del coronavirus, hemos [&#8230;]</p>
<p>La entrada <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo-covid-19/">Estoicismo en tiempos de pandemia</a> se publicó primero en <a href="https://elrincondeaquiles.com">El Rincón de Aquiles</a>.</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>En este artículo veremos cómo utilizar el <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estoicismo</a> en tiempos de pandemia.</strong></p>



<p>Para ello, nos valdremos de cuatro herramientas que nos permitirán tomar el control de nuestras emociones ante toda complicación que nos pueda plantear una pandemia mundial.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El problema</strong></h2>



<p>Durante prácticamente todo el año 2020 y a raíz de la pandemia del coronavirus, hemos escuchado referencias a la mala suerte ligada concretamente a este año solar, y el deseo de que finalizara cuanto antes.</p>



<p>Esto no hace más que poner de manifiesto el desazón que experimenta la sociedad ante los reveses externos que nos ha puesto la pandemia por delante. Pero este tipo de sinsabores, como prácticamente cualquier cosa en esta vida, contienen un fondo filosófico que merece la pena explorar y entender.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image-37-1-1024x658.png" alt="" class="wp-image-28398"/><figcaption class="wp-element-caption">La población mundial está viviendo una pandemia y se enfrenta a problemas que ninguno de nosotros había experimentado anteriormente.</figcaption></figure>



<p>Este comportamiento de huida del presente y búsqueda de un futuro más sencillo puede verse reflejado en afirmaciones como estas, cuyo contenido sabemos de antemano que no podemos cambiar. Pero también puede ocurrir que, nutriéndonos del mismo sustrato metodológico, pasemos a rehuir el presente que sí depende de nosotros, modificando así nuestra forma de actuar.</p>



<p>En este artículo vamos a abordar la segunda vía —como harían los estoicos, la que depende del individuo—, en la que trataremos una conducta social muy íntimamente relacionada con el motivo de la pandemia y el cómo afrontamos la corriente de infortunios que ésta nos ha traído, para después plantear cuatro herramientas estoicas que la combatan.</p>



<p>De este modo, nos valdremos de un marco histórico y, como siempre en este <a href="http://elrincondeaquiles.com" target="_blank" rel="noreferrer noopener">proyecto</a>, del prisma de las filosofías clásicas, para ver si alguien ya pensó de este modo, con qué fin lo hizo y qué rédito sacó de todo ello.</p>



<p>Empezamos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las filosofías clásicas ante los grandes problemas</strong></h2>



<p>Hace más de dos milenios, <a href="https://elrincondeaquiles.com/epicureismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">epicureístas y estoicos</a> enfocaban la vida desde perspectivas opuestas: los primeros preferían vivir una vida sosegada y sin complicaciones, rehuyendo del núcleo de la problemática; los segundos tomaban la vía directa y, por ello, la más escarpada.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3284-1024x576-1.jpg" alt="" class="wp-image-28400" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3284-1024x576-1.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3284-1024x576-1-300x169.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3284-1024x576-1-768x432.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3284-1024x576-1-600x338.jpg 600w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Llegar a la raíz de un pensamiento es necesario para entender su corriente en la actualidad .</figcaption></figure>



<p>Nuestro cometido aquí no es ni el de juzgar ni el de contraponer moralmente ambas —allá cada cuál con su forma de entender la vida— pero sí que debemos entender que afrontando un problema obtenemos una experiencia del mismo y, con esto, un desarrollo personal.</p>



<p>Esto no es más que, si tomas las riendas de una situación podrás aprender de ella, mientras que si adoptas una actitud pasiva, el aprendizaje se complica.</p>



<p>Pues bien, todo esto que ya tomaban en consideración nuestros amigos los griegos hace algún tiempo, y según lo cual hacía que formaran parte de una escuela o de otra, volvemos a verlo repetido hoy día.</p>



<p>Con este artículo vamos a tratar de poner la lupa en el lugar correcto de nuestros libros de filosofía para aprender así a afrontar una pandemia mejor de lo que lo haría el mismísimo Sócrates.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>La filosofía nos enseña a actuar, no a hablar. Exige de cada persona que viva según sus estándares y que su vida esté en armonía con sus palabras.&nbsp;</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Todo el mundo es epicureista</strong></h2>



<p><strong>Un comportamiento común a todo mortal, de forma más o menos habitual, es tener momentos en los que se busque rehuir los problemas y tomarse un descanso para uno mismo. Habrá quien más y quien menos, pero todos hemos sido un poquito epicureístas en algún momento.</strong></p>



<p>Por otro lado —y por compensar el clickbait de este capítulo—, así como tomar un plato de verduras no te hace vegetariano, tomarte la licencia de evadirte durante un tiempo no te hace seguidor de esta doctrina. Al final, la vida se rige más por la norma que por la excepción.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="466" height="466" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/A0F95013-885B-4D7F-B917-54E16B8AE308.png" alt="" class="wp-image-28401" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/A0F95013-885B-4D7F-B917-54E16B8AE308.png 466w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/A0F95013-885B-4D7F-B917-54E16B8AE308-300x300.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/A0F95013-885B-4D7F-B917-54E16B8AE308-150x150.png 150w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/A0F95013-885B-4D7F-B917-54E16B8AE308-100x100.png 100w" sizes="(max-width: 466px) 100vw, 466px" /><figcaption class="wp-element-caption">En el símbolo del Ying y el Yang se ven representadas la convivencia de la norma con la excepción.</figcaption></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Resultan ansiosas y desdichadas la obstinación y la volubilidad. Ambos extremos son enemigos de la tranquilidad. Uno por no permitir cambiar nada y el otro por no resistir nada.&nbsp;</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>Ahora bien, si cogemos como referencia un periodo como el del año 2020 en el que parece que la vida no ha dejado de plantearnos situaciones adversas, es de nuevo normal que muchos se refugien en sí mismos con mayor asiduidad y hasta rechacen la realidad en sí misma, por miedo a afrontar tanto problema junto.</p>



<p>Incluso gente que habitualmente no ejercía estos comportamientos, empieza a tomarlos como propios. Lo que en la Antigua Grecia supondría nada menos que la decisión de cambiar de escuela, ahora una pandemia nos lo provoca de forma casi involuntaria.</p>



<p>Es precisamente de esta involuntariedad de donde surge el problema. Donde antes cualquier suscriptor de este diario hubiera respondido de forma estoica, ahora con la acumulación de indiferentes no preferidos, procrastina o rehúye la situación.&nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Cuando el </strong><a href="https://diarioestoico.com/estoicismo-y-la-gestion-del-placer/"><strong>placer</strong></a><strong> corrompe la mente y el cuerpo, nada es ya tolerable. No porque el sufrimiento sea fuerte, sino porque la persona es débil.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>Perder el control en una situación así es muy fácil y debemos aprender a detectarlo y saber qué tomar como guía para corregirlo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El estoicismo como arma</strong></h2>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Detección</strong></h3>



<p>Lo primero que debemos hacer con una situación así es detectarla lo antes posible. Para ello debemos analizar nuestras rutinas actuales y ver si, tras ciertos cambios que se han producido fuera de nuestro control, estas se han visto alteradas.</p>



<p>Un ejemplo clásico es el dejar de hacer deporte porque estén los gimnasios cerrados, pero en realidad todas ellas siguen un mismo patrón:</p>



<p><strong>ANTES:</strong></p>



<p><strong>Voluntad de hacer algo —&gt; Proactividad y acción para cumplirlo.</strong></p>



<p><strong>AHORA:</strong></p>



<p><strong>Voluntad de hacer algo —&gt; Reacción ante un factor externo que antes no existía —&gt; Rechazo o procrastinación de la actividad.</strong></p>



<p>Cuando esto ocurre, sabemos que ha llegado el momento de actuar.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Acción</strong></h3>



<p>Y entonces, ¿Cómo actúa un estoico ante estas situaciones?&nbsp;</p>



<p>Desarrollaremos cuatro herramientas estoicas que nos serán gran utilidad ante este tipo de situaciones.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>No pospongamos nada, combatamos la vida a diario.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Las herramientas</strong></h2>



<p>Cuatro herramientas nos pueden ayudar a sobrevivir a esta crisis sanitaria y existencial que la mayoría de nosotros estamos sufriendo:</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Actúa a pesar de la emoción</strong></h3>



<p>Sentirnos motivados para hacer algo es un gran activo para su posterior realización. Evidentemente a nadie le gusta llevar a cabo una tarea que no tiene ganas de hacer. Pero, volvamos a la premisa inicial, no estamos hablando de hacer cosas en contra de nuestra voluntad, sino de hacer aquello que realmente queremos, venciendo a nuestra propia mente que nos boicotea.</p>



<p>Es por ello que, llegados al caso, las emociones nos son irrelevantes: si no tenemos ganas, tendremos que hacerlo sin ganas. Actúa a pesar de la emoción.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>¿Es tu propósito en la vida estar cómodo y no esforzarte por nada? ¿Naciste para hacer solo las cosas fáciles?&nbsp;</strong></p>
<cite>Marco Aurelio.</cite></blockquote>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="614" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1-1024x614.png" alt="" class="wp-image-28402" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1-1024x614.png 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1-300x180.png 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1-768x461.png 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1-600x360.png 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/Captura-de-pantalla-2020-12-15-a-las-0.58.33-1320x792-1.png 1320w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Si no tienes ganas de entrenar, entrena sin ganas</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Entiende el contexto</strong></h3>



<p>Si contrastamos los comportamientos de poblaciones de países pobres y de países ricos, o de otra época y de la nuestra; vemos cómo conforme las posibilidades de supervivencia se incrementan, lo hace también la capacidad de la gente para quejarse y para encontrar problemas que en otro entorno serían inimaginables.&nbsp;</p>



<p>Y es que todo depende del contexto: donde unos ven limitaciones por no disponer de la totalidad de medios a la que estaban acostumbrados, otros verían un sinfín de posibilidades para llevar a cabo su tarea.&nbsp;</p>



<p>El acceso a información ilimitada a través de internet, la seguridad de disponer de alimento a diario o la atención hospitalaria no siempre han sido cosas que nos vinieran dadas, y siguen sin serlo en muchos lugares del mundo.</p>



<p>Por tanto, entender el contexto no es más que un bofetón de “Amor Fati” en el que nos vuelve la cara y nos lleva a mirar con perspectiva al mundo en el que vivimos. Las excusas en cosas que realmente deseamos hacer pero que requieren de esfuerzo supondrían una tomadura de pelo al 99% de personas restante en la historia de la humanidad. Si te ocurre algo así, trata de ponerte en la piel de quien no lo tiene o no lo tuvo tan fácil. Entiende el contexto.&nbsp;</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>No imagines tener las cosas de las que careces. Elige las mejores cosas que tienes y piensa cuánto las extrañarías si no las tuvieras.&nbsp;</strong></p>
<cite>Marco Aurelio.</cite></blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sé justo contigo mismo</strong></h3>



<p>Los comienzos pueden ser difíciles, sobre todo si nos hallamos en una tónica en la que el reposo es el estado dominante. Empieza con una dosis de esfuerzo que consideres tolerable y no coloques la referencia en lo que podías hacer antes: recuerda que hasta que no diste el primer paso, no hacías nada y que uno es mejor que cero.</p>



<p>Una vez que hayas empezado, descansa cuando lo estimes oportuno y, sobre todo, no seas más duro de lo que lo que lo serías con tu hermano pequeño o tu hijo en una situación similar. Sé justo contigo mismo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Trátate a ti mismo como alguien de quien eres responsable de ayudar.&nbsp;</strong></p>
<cite>Jordan B. Peterson.</cite></blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Contempla al sabio</strong></h3>



<p>Por último, usaremos lo que Marcos Vázquez en su libro <a href="https://amzn.to/3sexqBG">Invicto</a> denomina “Contemplación del sabio”: una herramienta que cobrará mayor relevancia cuanto más ducho sea el lector en materia de estoicismo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Cuando te enfrentes a cualquier situación, pregúntate qué hubieran hecho Sócrates o Zenón, y sabrás cómo actuar.&nbsp;</strong></p>
<cite>Epicteto.</cite></blockquote>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="626" height="417" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3295.jpg" alt="" class="wp-image-28403" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3295.jpg 626w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3295-300x200.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/IMG_3295-600x400.jpg 600w" sizes="(max-width: 626px) 100vw, 626px" /><figcaption class="wp-element-caption">Contempla al sabio.</figcaption></figure>



<p>Si aún no lo eres, lee a los estoicos y familiarízate con ellos, trata de entender su forma de pensar y de actuar en situaciones adversas, y trata de imitarlas. Conocer bien a tu mentor te hará seguir su sendero sin haber tenido ni tan siquiera que preguntarle. Contempla al sabio.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Si he visto más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes.</strong></p>
<cite>Isaac Newton.</cite></blockquote>
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		<title>Estoicismo y la gestión del placer</title>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Aguayo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Aug 2023 00:45:29 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Filosofía]]></category>
		<category><![CDATA[estoicismo]]></category>
		<category><![CDATA[filosofía]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>¿Cómo se gestiona el placer desde una perspectiva estoica? ¿Es algo a buscar o a evitar? Olvidemos las dicotomías preestablecidas y entremos a valorar el fondo de la cuestión. Creencias populares En ocasiones, cuando hablamos sobre estoicismo, lo primero que viene a la cabeza de muchas personas es una filosofía que rompe con la idea [&#8230;]</p>
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										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>¿Cómo se gestiona el placer desde una perspectiva estoica? ¿Es algo a buscar o a evitar? Olvidemos las dicotomías preestablecidas y entremos a valorar el fondo de la cuestión.</strong></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Creencias populares</strong></h2>



<p>En ocasiones, cuando hablamos sobre <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo/">estoicismo</a>, lo primero que viene a la cabeza de muchas personas es una filosofía que rompe con la idea de disfrutar de los placeres que pueda brindarnos la vida e incluso que los rehúye.</p>



<p>Esto, probablemente, sea debido al reduccionismo que suele hacerse de cualquier corriente y que, ya en otras ocasiones, ha llevado a considerar el estoicismo como una filosofía fría, que busca evitar la expresión de emociones. Algo que no es más que un error de interpretación.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Los placeres cuando superan cierto umbral se convierten en castigos.</strong></p>
<cite>Marco Aurelio.</cite></blockquote>



<p>El caso de la gestión de los placeres es algo más complejo, pues el reduccionismo lógico que se produce al afirmar que el estoicismo busca eludir los placeres nace de una falacia argumental. Y es precisamente por esto que debemos romper con los errores de razonamiento y entender cuál ha sido la concepción del placer para los estoicos a lo largo de la historia y por qué la respuesta no se halla en si es algo que se deba buscar o evitar.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El placer de la filosofía</strong></h2>



<p>La búsqueda del placer es algo inherente al ser humano: nuestro propio instinto de supervivencia entiende que lo que nos hace sentir bien a corto plazo, nos está aportando algo satisfactorio para nuestra pervivencia en la Tierra. Podemos encontrar ejemplos de ello en la preferencia ante los alimentos dulces —altamente calóricos y azucarados— frente a los amargos —sabor que puede indicar un mal estado de la comida—, o en el placer en la práctica sexual como recompensa a la reproducción y, con ello, la pervivencia de la especie.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/placer-sexual.jpg" alt="" class="wp-image-28407"/><figcaption class="wp-element-caption">La práctica sexual es uno de los placeres asociados a nuestro instinto de supervivencia.</figcaption></figure>



<p>Es por ello que, de un modo intuitivo, el ser humano ha buscado el placer como objetivo primordial de sus acciones: aquello que nos aportaba placer era beneficioso y lo mismo sucedía a la inversa, por lo que el círculo virtuoso implantado en nuestra forma de actuar durante un periodo tan vasto de la historia ha perdurado hasta nuestros tiempos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>La naturaleza ha unido el placer a lo necesario, no para quedarnos simplemente con el placer, sino para que esas cosas que necesitamos nos resulten atractivas.</strong></p>
<cite>Séneca</cite></blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El apego al placer</strong></h3>



<p>Llegados a este punto, debemos considerar un motivo de peso para que esta tendencia, a la postre tan beneficiosa para la humanidad, hubiera de romperse. Tal suceso lo encontramos hace 10.000 años con el paso del paleolítico al neolítico, que implica la evolución de nómadas a sedentarios, la creación de granjas y, de este modo, a que el trabajo rutinario sustituya al instinto de supervivencia para nuestra prosperidad.</p>



<p>Mientras que unos años atrás, encontrarnos con un panal de miel podría salvarnos la vida, y esto lo corroborábamos con el dulce sabor que obteníamos tras su ingesta; ahora, si somos capaces de trabajar la apicultura por nosotros mismos y en cualquier época del año, comer miel a diario nos hará más mal que bien, debido a los picos de insulina que nos producirá.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-28408" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer-1024x682.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer-300x200.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer-768x512.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer-600x400.jpg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/miel-asociada-al-placer.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>Evidentemente, todos estos sucesos nos llevan a reconsiderar qué es el placer para el género humano y por qué sentimos tanto apego hacia él, y las reflexiones al respecto de las primeras escuelas del pensamiento griego no tardaron en llegar.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Hedonismo y placer</strong></h3>



<p>La primera escuela filosófica en tomar posición al respecto fue la hedonista. Con la creación del <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Escuela_cirenaica">hedonismo cirenaico</a>, Aristipo de Cirene (435-350 a.C.) da comienzo a una escuela del pensamiento basada exclusivamente en el placer instantáneo, tanto, que incluso es antepuesto a posibles placeres mayores en el futuro.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="752" height="1024" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/epicureo-2-752x1024-2.jpg" alt="" class="wp-image-28410" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/epicureo-2-752x1024-2.jpg 752w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/epicureo-2-752x1024-2-220x300.jpg 220w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/epicureo-2-752x1024-2-600x817.jpg 600w" sizes="(max-width: 752px) 100vw, 752px" /><figcaption class="wp-element-caption">Busto de Epicuro, padre del epicureísmo</figcaption></figure>



<p>Unos años más tarde, Epicuro de Samos (341-270 a.C.) pone la primera piedra del denominado <a href="https://elrincondeaquiles.com/epicureismo/">epicureísmo</a>, doctrina hedonista que se diferencia de la cirenaica en que en lugar de buscar el placer de forma directa, lo hace tratando de evitar el sufrimiento. De esta forma, busca el placer pero no por ello anteponiendo la recompensa inmediata a una que se pudiera obtener en el largo plazo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sigue la vida mejor, no la más agradable, de modo que el placer no sea el guía, sino el compañero de la voluntad recta y buena, pues es la razón quien tiene que guiarnos.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>Sea como fuere, lo que ambas corrientes hedonistas tienen en común es la persecución del placer como objetivo prioritario.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El contrapunto del estoicismo</strong></h3>



<p>Tras la lectura de las líneas anteriores referentes al hedonismo, y en vista de que existe una corriente que choca con esta en su forma de comprender la gestión del placer, cabe pensar que si la primera tiene como objetivo perseguir el disfrute de los placeres, la segunda tendrá como tal, el rechazo de los mismos.</p>



<p>Pero seguir este razonamiento, que pudiera parecer coherente, nos haría caer en una falacia de falsa dicotomía, ya que el hecho de que la persecución de los placeres no sea su objetivo principal, no nos lleva a tener que rechazarlos de facto, sino que cabe la posibilidad de que ocupen una postura alternativa, mediante otro tipo de planteamiento, como es el caso.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="682" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-28411" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises-1024x682.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises-300x200.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises-768x512.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises-600x400.jpg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/grises.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Entre el blanco y el negro se encuentra una amplia gama de grises.</figcaption></figure>



<p>No es lo mismo que ante un mismo enfoque haya dos posturas opuestas, a que tengan formas diferentes de enfocarlo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Quienes se dejan atrapar por el placer, y no pueden vivir sin él, son los más desdichados, al permitir que algo superfluo se convierta en necesario.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Despejando dudas</strong></h2>



<p>Una vez entendemos que <a href="https://elrincondeaquiles.com/epicureismo/">hedonismo y estoicismo</a> no chocan de base sino que son sus planteamientos los que lo hacen entre sí, pasemos a ver qué visión tienen los segundos al respecto de la toma de placeres.</p>



<p>Se puede decir que la <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo/">filosofía estoica</a> busca la felicidad y la sabiduría prescindiendo de los bienes materiales; pero, más concretamente, en lo relativo al caso que nos ocupa, pretende alcanzar la virtud sin tener que ser esclavo de agentes externos los cuales no son controlables, esto es, de los indiferentes.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Cuando no sabes hacia donde navegas, ningún viento es favorable.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>Es evidente que, si en la búsqueda de la eudaimonia (felicidad griega, vinculada a la mejora personal) un estoico encuentra un placer, que no es más que un indiferente preferido —más allá del que se deriva de disfrutar de la propia acción, un placer que en cualquier otro momento no hubiera perseguido como objetivo—, este lo va a abrazar y va a disfrutar del mismo.</p>



<p>Pero la diferencia fundamental se basa en la dependencia: un estoico no busca el placer, porque no depende del mismo; y no lo rechaza, porque no depende de una filosofía prohibitiva. En su lugar, toma el camino que haya elegido como persona, aquel que le forme y le sea congruente con sus objetivos vitales, y abraza el placer que él decida, con la libertad de quien tripula su propio barco.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="681" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco-1024x681.jpg" alt="" class="wp-image-28412" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco-1024x681.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco-300x199.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco-768x511.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco-600x399.jpg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/timon-del-barco.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Tener la libertad de tripular tu propio barco.</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Conclusiones</strong></h2>



<p>Evolutivamente estamos programados para sentir preferencia por los placeres, pero esto no hace que sean necesariamente positivos para nosotros.</p>



<p>Comprender la historia y el punto en el que nos encontramos, nos hace tener las armas para plantearnos enfrentar estas tentaciones desde una perspectiva estoica y poder decidir si verdaderamente queremos tomarlas o no.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Si logras algo bueno con esfuerzo, el esfuerzo pasa rápido pero lo bueno permanece. Si haces algo malo por placer, el placer pasa rápido pero lo malo permanece.</strong></p>
<cite>Musonio Rufo.</cite></blockquote>



<p>Ante la propuesta hedonista de la búsqueda del placer como objetivo vital, se encuentra la estoica, que busca no ser dependiente de elementos externos o placeres que nos desvíen del camino.</p>



<p>En definitiva, el estoicismo propone disfrutar cada instante, entendiendo que la vida es un viaje fugaz, pero siempre teniendo en cuenta que es uno mismo quien decide, con fortaleza de espíritu, qué hacer con el devenir de su propia vida.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-28413" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente-1024x768.jpg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente-300x225.jpg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente-768x576.jpg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente-600x450.jpg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/disfrutar-el-presente.jpg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Disfruta cada instante.</figcaption></figure>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Sabes por experiencia cuántas vueltas has dado sin encontrar la buena vida (eudaimonia). No la has encontrado ni en la lógica ni en la riqueza, ni en la fama ni en el placer. ¿Cómo se logra entonces? Teniendo principios que gobiernan tus impulsos y tus acciones.</strong></p>
<cite>Marco Aurelio.</cite></blockquote>
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		<title>Desmontando al Sr. Maravilloso – Frases positivistas</title>
		<link>https://elrincondeaquiles.com/frases-positivistas/</link>
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		<dc:creator><![CDATA[Javier Aguayo]]></dc:creator>
		<pubDate>Thu, 17 Aug 2023 00:43:24 +0000</pubDate>
				<category><![CDATA[Pensar mejor]]></category>
		<category><![CDATA[pensamiento critico]]></category>
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					<description><![CDATA[<p>En este artículo analizaremos qué hay detrás de las frases positivistas que inundan la filosofía popular hoy día y cómo se contraponen con el estoicismo. A continuación vamos a desmontar al Sr. Maravilloso de la mano de la filosofía. En muchos viajes, seguir los caminos marcados evita que nos perdamos. Pero muchas veces los caminos [&#8230;]</p>
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]]></description>
										<content:encoded><![CDATA[
<p><strong>En este artículo analizaremos qué hay detrás de las frases positivistas que inundan la filosofía popular hoy día y cómo se contraponen con el estoicismo. A continuación vamos a desmontar al Sr. Maravilloso de la mano de la filosofía.</strong></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>En muchos viajes, seguir los caminos marcados evita que nos perdamos. Pero muchas veces los caminos más transitados son los más peligrosos. No sigamos, como ovejas, al resto del rebaño, porque nos lleva a donde el rebaño quiere, no a donde nosotros debemos ir.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La cuestión</strong></h2>



<p>El <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo-covid-19/">mundo actual</a> es un lugar hostil para temerosos y pusilánimes: luchamos contra una pandemia mundial. Encadenamos crisis económicas sin tiempo ni libertad impositiva para aliviar las economías familiares. Enfrentamos adversidades que evolucionan y cambian a un ritmo nunca antes visto en la historia de la humanidad.</p>



<p>Muchas veces la realidad es aplastante: justamente hoy no «es un buen día para tener un gran día» —como algunos nos quieren hacer ver—, otra cosa muy distinta es que lo afrontemos con coraje y determinación.</p>



<p>Mientras tanto, vemos que lo políticamente correcto en estos tiempos que corren es tratar de sostener esta realidad sobre los brazos de una filosofía raquítica que nos hace creer que todo es perfecto y que las cosas salen siempre bien.</p>



<p>La cuestión que nos ocupa no es otra que la de diferenciar entre dos alternativas a la hora de afrontar la vida y los problemas que de ella surgen.</p>



<p>Por un lado, la filosofía preponderante en la actualidad, basada en la negación de cualquier problemática. Por el otro, la <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estoica</a>, en la que el objeto es su enfrentamiento.</p>



<p>Antes de continuar, es necesario que nos detengamos también a analizar una cuestión nominal de vital importancia. Debemos no confundir términos y ser rigurosos en el abordaje de la materia.</p>



<p>Pese a que en ocasiones hablemos de una filosofía —por enfocarla desde una perspectiva más amplia y simplificar al lector la comparativa—, el término correcto para denominar al asunto que aquí nos ocupa es el de «psicología positiva». Por lo que en ningún caso debemos confundirlo con la «filosofía positivista», la cual sí es una corriente filosófica definida y nada tiene que ver con la temática de este artículo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La profundidad de la filosofía</strong></h2>



<p>La psicología positiva, en su vertiente popular, se basa en una serie de frases motivadoras espetadas sin ton ni son que parecen querer dar solución a cualquier problema que nos acaezca.</p>



<p>Ante esto, quienes defendemos filosofías esculpidas sobre el mármol de la Grecia Clásica —cuya virtud no proviene de su&nbsp; antigüedad, sino de haber superado el esquema dialéctico hegeliano en un mayor número de ocasiones— tendemos a rechazar esta motivación ilusoria por carecer de fondo teórico en el que basar sus afirmaciones.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="546" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1-1024x546.jpeg" alt="" class="wp-image-28415" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1-1024x546.jpeg 1024w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1-300x160.jpeg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1-768x410.jpeg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1-600x320.jpeg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image4-1320x704-1.jpeg 1320w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Representación del Partenón de Atenas, símbolo de la Grecia Clásica</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, si las extraemos y las despojamos de su contexto, bien podrían ser dichas por cualquier estoico en determinadas situaciones… ¿A qué se debe esto? ¿Por qué una misma frase encaja en una determinada filosofía sólo en función del contexto que la envuelve?</p>



<p class="has-medium-font-size">Existe un aspecto fundamental que diferencia la filosofía estoica de la que nos presenta nuestro&nbsp; amigo el Sr. Maravilloso en sus tazas para el desayuno. Pero, del mismo modo, también hay otro aspecto que compartimos y que hace que las mismas afirmaciones puedan ser dichas por ambos.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Todo lo que se vuelve a contar ya es otra historia.<br>Todo lo que se rompe, inventa su enemigo.<br>Y la misma canción, al cambiar de persona.<br>No dice lo de siempre cuando dice lo mismo.</strong></p>
<cite>Benjamín Prado.</cite></blockquote>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>El control de la situación</strong></h3>



<p>Para los estoicos, sólo las cosas que dependen completamente de nosotros pueden ser buenas o malas, el resto son indiferentes. Por tanto, el modo de hacer frente a una situación depende de si<a href="https://elrincondeaquiles.com/virtudes-cardinales-estoicismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"> podemos o no tomar el control</a> de ella.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Adquiere el hábito de cuestionar cada percepción y preguntarte si es algo que está bajo tu control. Si no lo está, responde simplemente que no te va a preocupar.</strong></p>
<cite>Epicteto.</cite></blockquote>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="476" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image3-1.jpeg" alt="" class="wp-image-28416" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image3-1.jpeg 800w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image3-1-300x179.jpeg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image3-1-768x457.jpeg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image3-1-600x357.jpeg 600w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Epicteto, uno de los representantes del estoicismo.</figcaption></figure>



<p>Si es algo que podemos controlar, el estoico lo enfrenta con el coraje de saber que solo así conseguirá superarlo. Sin que esto le suponga una preocupación añadida, pues está en su mano cambiarlo: solo requerirá tiempo y disciplina.</p>



<p>Por el contrario, si es algo que no depende de nosotros, no nos corresponde preocuparnos, ya que nada podemos hacer al respecto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Si tus problemas tienen solución, no te preocupes; y si no la tienen, ¿para qué te vas a preocupar?</strong></p>
<cite>Proverbio chino.<br></cite></blockquote>



<p>Por tanto, la diferencia principal y el motivo del rechazo a las frases positivas sin justificación es precisamente que no distinguen entre si un problema puede ser abordable o no. Simplemente niegan la mayor y exigen una sonrisa a cambio, por más que la situación nos pueda sobrepasar.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Amor Fati</strong></h3>



<p>Esta locución latina, interpretable como «ama tu destino», es utilizada por los estoicos como máxima para describir la actitud de quien ve todo cuanto le sucede en la vida —incluido el sufrimiento y la pérdida— como necesario.</p>



<p>Es decir, la persona siente que todo lo que ocurre forma parte del proceso que da lugar a que el destino se realice, y así debe ser considerado como bueno.</p>



<p>Sin embargo, el destino no es interpretado por los estoicos como algo inevitable, sino como algo sobre lo que tenemos un importante control, pese a sufrir la influencia del azar.</p>



<p>Así, tanto si podemos controlarlo como si no, aceptaremos lo que nos ocurra —pues todo cuanto nos ocurre es acorde a la naturaleza del hombre— y trataremos de ser felices con ello.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar.</strong></p>
<cite>Marco Aurelio.</cite></blockquote>



<p>Si el problema es abordable, trataremos de disfrutar del proceso mientras lo enfrentamos; y si no lo es, simplemente trataremos de sobrellevarlo lo mejor que podamos.</p>



<p>Por esto, podemos encontrarnos con que estoicos y azucarillos prediquen que haya que disfrutar de la vida de un modo idéntico y que, si no rascamos para ver la profundidad del mensaje, ambas frases parezcan decir lo mismo.</p>



<p>Para analizar la situación desde un punto de vista práctico, nos valdremos de un ejemplo que nos permita entender cómo afrontaría un estoico un problema cotidiano en la actualidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un ejemplo cotidiano</strong></h2>



<p>Uno de los problemas al que se enfrentan muchas personas hoy día viene del estilo de vida cómodo que tenemos: desde que cambiamos cazar por sentarnos frente a un ordenador como mejor manera de sobrevivir. Nuestro cuerpo se ha adaptado a la forma de las sillas, en lugar de desarrollar potentes cuádriceps para atrapar una presa en un sprint.</p>



<p>Esta evolución nos ha hecho pasar de poder morir de inanición a hacerlo potencialmente por falta de movimiento. Pero dicha transición conlleva otra serie de problemas socioculturales que se van generando a consecuencia del cambio físico.</p>



<p>En la actualidad no son pocas las personas que se sienten a disgusto con su estado físico y que desean cambiarlo, teniendo que enfrentarse a ello —como pareciera lógico—, o… quizás no.</p>



<p>Desarrollemos esta situación en tres componentes fundamentales a la hora de hacerle frente, como son las pautas sociales marcadas al respecto —algo así como el statu quo—; a qué se enfrenta el individuo y cómo lo hace o, lo que es lo mismo, su filosofía para enfrentarlo.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Sociedad</strong></h3>



<p>En lo relativo al marco social en el que vivimos, observamos que los cánones de belleza marcan unas pautas propias de un primer mundo en el que la escasez de comida hace tiempo que dejó de ser un problema para el ciudadano medio. En consecuencia, todos los referentes estéticos cumplen unas formas saludables y atléticas.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Individuo</strong></h3>



<p>Utilicemos el caso de alguien que, por el motivo que sea, hace años que no realiza ningún tipo de ejercicio, funcionalmente se encuentra limitado. De no poseer una autoestima de auténtico acero, lo más probable es que tampoco esté del todo cómodo con la estética de su cuerpo debido a los cánones de los que hemos hablado previamente.</p>



<p>¿Cómo afrontar este conflicto interno que, a todas luces, tendría un individuo en esta situación?</p>



<p>Veamos la manera socialmente más aceptada de hacerlo y los problemas que ésta desentraña.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Filosofía</strong></h3>



<p>Hasta este punto solo tenemos un problema que, siguiendo con el ejemplo que venimos utilizando, sería el de «sentir descontento hacia un estado físico».</p>



<p>Evidentemente, existe un amplio abanico de posibles formas de abordarlo, pero parece que en la actualidad tan solo una es válida a ojos del gran público. Aunque diste mucho de ser la más apropiada.</p>



<p>Ante una situación tal, el discurso positivo actual es el de «estás bien así, la sociedad es la que tiene que cambiar» .</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="800" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1.jpeg" alt="" class="wp-image-28417" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1.jpeg 800w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1-300x300.jpeg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1-150x150.jpeg 150w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1-768x768.jpeg 768w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1-600x600.jpeg 600w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image1-1-100x100.jpeg 100w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /><figcaption class="wp-element-caption">Mensaje positivo del Sr.Maravilloso</figcaption></figure>



<p>Quizás en cierto modo tiene razón, la sociedad no debería juzgar a nadie por su apariencia y ningún individuo debería cambiar por una presión que no fuese la autoimpuesta. Pero esto nos lleva a dos conclusiones claras:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Cuando alguien está centrado en su vida no necesita buscar aprobación externa.</strong></p>
<cite>Epicteto.</cite></blockquote>



<p>La primera es que la sociedad cambia de pareceres —si lo hace— a un ritmo mucho más lento al que pueda cambiar un solo individuo —más si es, como en este caso, físicamente—. Por lo que no tiene sentido prolongar esta presión mientras se espera a que la sociedad evolucione.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>No pospongamos nada, combatamos la vida a diario.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>La segunda conclusión es que mientras esta persona se sigue autoengañando diciendo que todo va bien.</p>



<p>La realidad es que apenas puede moverse y es difícil seguir repitiendo que la mejor solución es sonreírle a la vida cuando sigue habiendo momentos malos en los que la presión se impone.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Crees que tienes que habértelas con muchas dificultades, pero la verdad es que la mayor dificultad está en ti y tú eres el mayor estorbo para ti mismo .</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>De este modo vemos cómo, pese a tener premisas comunes como son el rechazo a la <a href="https://economipedia.com/definiciones/presion-social.html#:~:text=La%20presi%C3%B3n%20social%20es%20la,o%2C%20incluso%2C%20sus%20valores.&amp;text=A%20trav%C3%A9s%20de%20la%20presi%C3%B3n,comporte%20de%20una%20manera%20determinada.">presión social</a>, que distorsiona la toma de decisiones personales, o la defensa de que se tiene que ser feliz pese a que existan circunstancias adversas —en este caso, desarrollar un amor propio al margen del estado físico—. La manera de afrontar la situación es completamente opuesta entre positivistas modernos y estoicos.</p>



<p>Frente a la negación de un problema y el inmovilismo —sonrisa mediante— como respuesta, el estoicismo defiende que las adversidades se enfrenten con coraje, disfrutando del proceso, pero sin amedrentarse.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Para llevar una buena vida debes ser consistente, incluso cuando no es conveniente, cómodo o fácil.</strong></p>
<cite>Epicteto.</cite></blockquote>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El enfoque del Sr. Maravilloso</strong></h2>



<p>Llegados a este punto es momento de sintetizar cómo se enfrentan los&nbsp; problemas desde el modelo positivo actual y el estoico.</p>



<p>En el caso del primero, tenemos sus numerosas y archiconocidas frases que instan a la felicidad y a ver el mundo desde una perspectiva positiva. No hay nada más allá: no hay razonamiento, justificación, ni escala de valores.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>El grado sumo del saber es examinar el porqué.</strong></p>
<cite>Sócrates.</cite></blockquote>



<p>La reacción ante un problema sobrevenido es negarlo, en tanto que no es tenido en cuenta ni se actúa en función de este. Haya o no un problema, sea atajable o no, esto no se plantea: la respuesta es estar contento.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image0-1320x1260-1-1024x977.jpeg" alt="" class="wp-image-28418"/><figcaption class="wp-element-caption">El buenismo de Mr.Wonderfull y los colorines</figcaption></figure>



<p>De haberlo, el proceso consistiría en volver al punto inicial, plantear un punto de vista positivo y tener una buena predisposición a la hora de afrontarlo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>Una moral que se basa en valores emocionales relativos es una mera ilusión.</strong></p>
<cite>Sócrates.</cite></blockquote>



<p>En suma, lo que en todo caso obtendremos ante un problema real mediante la aplicación de esta psicología será, por un lado, culpabilidad por pensar que solo con proponernos algo lo podremos conseguir —cuando puede tratarse de un indiferente— y creer que si no se consigue es por culpa propia. Por otro lado, frustración, de nuevo por no alcanzar un objetivo que únicamente ha sido planteado desde el optimismo sin ser sopesado previamente.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El enfoque estoico</strong></h2>



<p>Mientras tanto, el <a href="https://elrincondeaquiles.com/estoicismo/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">estoicimo</a>, como hemos venido desarrollando a lo largo del artículo, sigue dos procesos en la valoración de cualquier problema:</p>



<p>El primero, basado en discernir si tenemos la capacidad de ejercer control o no sobre el mismo, desarrollando dos enfoques distintos en función del resultado: enfrentamiento o aceptación.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="624" height="416" src="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image2.jpeg" alt="" class="wp-image-28419" srcset="https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image2.jpeg 624w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image2-300x200.jpeg 300w, https://elrincondeaquiles.com/wp-content/uploads/2023/08/image2-600x400.jpeg 600w" sizes="(max-width: 624px) 100vw, 624px" /><figcaption class="wp-element-caption">Si algo depende de ti, enfréntalo</figcaption></figure>



<p>Y el segundo, como factor común a problemas controlables y a aquellos que no lo son, seguir la máxima del amor fati, que nos lleva al goce de enfrentar el problema que tenga remedio y de aprender a tolerar aquel que no.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><strong>No está en nuestro poder tener lo que deseamos, pero sí está en nuestro poder no desear lo que no tenemos y aprovechar todo lo que nos ha llegado.</strong></p>
<cite>Séneca.</cite></blockquote>



<p>Es por ello que, desde la humilde opinión de este estoico que les escribe, antes de aceptar cualquier frase que leamos junto al café, deberíamos pasarla por el tamiz de la filosofía para saber si lo que estamos comprando sirve para endulzarnos el día o si, por el contrario, tan solo es azúcar.</p>
<p>La entrada <a href="https://elrincondeaquiles.com/frases-positivistas/">Desmontando al Sr. Maravilloso – Frases positivistas</a> se publicó primero en <a href="https://elrincondeaquiles.com">El Rincón de Aquiles</a>.</p>
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